Con unos tráficos consolidados, el puerto de Tarragona afronta la próxima década con importantes planes con los que busca mejorar su oferta, como la ZAL u otras acciones en el propio recinto, así como potenciar su presencia en el interior peninsular.

En el horizonte está la posibilidad de diversificar tráficos, especialmente en el ámbito de los contenedores, como complemento a su apuesta por la movilidad. De todo ello habla a continuación en esta entrevista el presidente del puerto de Tarragona, Josep María Cruset.

– Cadena de Suministro: ¿Cómo ha evolucionado el tráfico en el pasado 2019?

– Josep María Cruset (JMC): El puerto de Tarragona ha movido 33,3 millones de toneladas de mercancías durante el ejercicio de 2019, lo que supone un incremento del 2,8% con respecto al ejercicio de 2018 y ha cerrado el año con unos ingresos de 57,5 millones de euros.

Datos que son los mejores de la década, como reflejo del cumplimiento de los objetivos marcados para el año. Tenemos, pues, un puerto con tráficos consolidados, económicamente sólido y preparado para esta nueva década.

El Plan de Empresa del puerto de Tarragona hasta 2024 prevé una inversión de 150 millones para el conjunto de las infraestructuras proyectadas

– CdS: ¿Cuáles han sido los tráficos que mejor comportamiento han tenido en el ejercicio?

– JMC: Los líquidos a granel han registrado un muy buen comportamiento en cuanto a resultados se refiere. El ejercicio se ha cerrado con 21,3 millones de toneladas movidas (+7,1%) y con récords históricos en varios productos.

Destaca el récord de la serie histórica del crudo de petróleo, con 9,7 millones de toneladas (4,1%), superando el anterior récord de 9,6 millones de toneladas movidas en 2017.

Dentro de los líquidos energéticos hay que destacar el volumen de gasolina movida, con 1,2 millones de toneladas (+628%), con lo que se logra un nuevo récord histórico con casi 500.000 toneladas trasegadas más que en los años 2015 y 2017.

Además, los gases energéticos del petróleo, butano y propano, baten también el récord de la serie histórica con 1,8 millones de toneladas movidas (+8,4%), superando el resultado del 2018 con 1,6 millones de toneladas. En cuanto a los graneles sólidos, estos presentan resultados de máximos, con 9,7 millones de toneladas movidas.

Tanto es así, que el tráfico de cereales, piensos y harinas ha movido 5,7 millones de toneladas (+10,9%) logrando un nuevo récord en este tráfico de mercancías agroalimentarias frente a los 5,1 millones de toneladas de 2018. Y en la carga general, esta ha mostrado un comportamiento diferente.

Si bien se ha registrado el mejor resultado de la década en tráfico de vehículos, con 211.129 (+8,3%), y el tráfico de animales vivos ha movido 239.182 cabezas de bovino y ovino (+5,5%), las demás mercancías del grupo han registrado ligeros descensos, como el tráfico de pasta de papel, los productos siderúrgicos y los contenedores, fruto de las coyunturas del mercado internacional.

josep maria cruset ap tarragona

Josep María Cruset, presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona.

– CdS: ¿Cuáles son las principales líneas estratégicas de la Autoridad Portuaria para los próximos meses, tanto en el ámbito de inversión y proyectos, como en gestión?

– JMC: Los principales proyectos del puerto de Tarragona para este y los próximos años son el desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL); la construcción del Moll de Balears y la construcción de una explanada adosada al dique de Els Prats.

El Plan de Empresa del puerto de Tarragona hasta 2024 prevé una inversión de 150 millones para el conjunto de las infraestructuras proyectadas, entre ellas destaca la construcción de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL). Entre este año y el siguiente se terminarán las obras de urbanización y construcción de las primeras naves, para en 2022 empezar a mover mercancías propias.

Otra de las grandes inversiones es la construcción de la primera fase de la ampliación del Moll de Balears con dos puntos de atraque para cruceros.

También en el contradique de Els Prats se invertirá, a medio plazo, en la construcción de una explanada multipropósito y se licitará una concesión para otra terminal de cruceros. Además, está la gran inversión para la terminal intermodal de Guadalajara, en Puerta Centro.

Este nuevo espacio logístico del puerto de Tarragona en el centro de la península es una clara apuesta por la intermodalidad del puerto y para optimizar la cadena logística y poder ofrecer a sus clientes un mejor servicio, tanto desde un punto de vista económico como ecológico.

El puerto de Tarragona ofrece calidad y sostenibilidad en todas sus actividades. Así pues, el proyecto de la ZAL, conjuntamente con la terminal intermodal de La Boella, en las instalaciones portuarias, y la Terminal Intermodal Guadalajara son las líneas estratégicas y las opciones más eficaces para aquellas empresas que quieran optimizar costos y reducir emisiones.

La utilización del ferrocarril entre las citadas zonas y terminales permite disminuir la huella y emisiones de CO2, así como otras mejoras en la cadena logística.

El puerto de Tarragona  apuesta claramente por la intermodalidad  como herramienta para optimizar la cadena logística

– CdS: ¿Se centrará el puerto en captar nuevos tráficos o en consolidar los ya existentes?

– JMC: El Port de Tarragona tiene una política clara al respecto: no se pueden poner todos los huevos en la misma cesta y hay que salir a buscar nuevos tráficos allá donde estén. De ahí que la diversificación de tráficos y la necesidad de un tráfico potente de contenedores sean tan necesarios.

O lo que es lo mismo, sectores en los que se nos ofrecen oportunidades estratégicas: tenemos terrenos y superficies que ocupar y para nada existe saturación en las terminales operativas.

Se está trabajando en una estrategia fuertemente relacionada con el desarrollo del ferrocarril y de las infraestructuras ferroviarias.

– CdS. ¿Qué papel juega para el puerto el impulso en la intermodalidad hacia su hinterland interior? ¿Qué pasos se van a dar en los próximos meses en este ámbito?

– JMC:  El puerto de Tarragona  apuesta claramente por la intermodalidad  como herramienta para optimizar la cadena logística y así poder ofrecer un mejor servicio a sus clientes, tanto desde el punto de vista económico como en sostenibilidad.

El puerto tiene acceso ferroviario de ancho ibérico en todo el recinto portuario y ancho mixto (UIC+Ibérico) en más de 10 km. Además, dispone de acceso electrificado para los muelles y terminales de la zona de Ribera, zona dedicada principalmente a carga general.

En las instalaciones portuarias, durante el pasado 2019, se movieron 866.067 toneladas en ferrocarril. En total,  2.770 trenes y 42.299 vagones fueron los que circularon por las instalaciones del Port de Tarragona.

El puerto tiene una buena posición geográfica para penetrar en su hinterland de manera eficiente y, a su vez, ofrecer el máximo valor añadido a sus cadenas logísticas.

El puerto de Tarragona tiene un enorme potencial para el transporte por ferrocarril hacia las zonas de Madrid, Valencia y Zaragoza; y el futuro corredor Mediterráneo, que con ancho UIC, será el medio más idóneo para el desarrollo de este potencial.

Para aumentar nuestra presencia en el hinterland, se está trabajando en una estrategia fuertemente relacionada con el desarrollo del ferrocarril y de las infraestructuras ferroviarias, tanto las internas del Port, como terminal intermodal La Boella, y la terminal intermodal de Guadalajara, en pleno centro de la Península Ibérica, como ya se ha citado.

– CdS: ¿Cómo cree que evolucionará el tráfico de mercancías nacional e internacional y cómo afectarán las tendencias al puerto?

– JMC: La evolución del tráfico se mantendrá tal y como están los mercados internacionales y sobre todo el sudeste asiático.

Todo ello afectará de una manera u otra en el puerto. También el cierre de algunas plantas térmicas tendrá resultados negativos para el puerto de Tarragona, con la pérdida de unos dos millones de toneladas, que pueden estar compensados con los esfuerzos de diversificación de mercancías y la apuesta por la captación de nuevas líneas de contenedores, por ejemplo.

– CdS: ¿Qué previsión de tráficos tiene para este ejercicio?

– JMC:  Más o menos igual que este año, aunque hay que contemplar la pérdida de tráfico de carbón al cerrar la térmica de Andorra (Teruel), que se intentarán suplir con nuevos tráficos, sobre todo contenedores, que es donde el puerto de Tarragona tiene una oportunidad clara de crecimiento. El incremento previsto será de alrededor un 2%.

– CdS: ¿Impulsará la ZAL los tráficos del puerto? ¿En qué sentido?

– JMC: El puerto de Tarragona iniciará en unos meses la ejecución del proyecto de su Zona de Actividades Logísticas (ZAL), que ocupará 915.039 m², un proyecto que aportará valor añadido a los tráficos que actualmente se mueven por sus instalaciones gracias a la actividad que se generará en esta zona, con conexiones que mejorarán los servicios existentes. Esto se traducirá en un incremento de los tráficos entre dos y cuatro millones de toneladas al año.

Pero no solo eso, sino que se prevén unos 3.500 nuevos puestos de trabajo, 3.000 directos y 500 indirectos, aproximadamente. Los casi un millón de metros cuadrados de la ZAL ofrecen una gran oportunidad para el territorio, puesto que existe gran saturación y precios elevados en otros espacios logísticos.

La ZAL está orientada a empresas de actividad logística que aportan gran valor añadido y a empresas de componentes marítimos, como grupaje (compartir envíos, en el mismo contenedor) y embalaje (protección mercancías en sus envíos), por ejemplo.