Aecoc cifra en 600 millones de euros en pérdidas por el paro del transporte que afecta ya a suministros sanitarios

Se multiplican los efectos del paro en el transporte, mientras el Gobierno insiste en no enmendar su falta de previsión y en que las fuerzas policiales eviten los efectos más perniciosos de la movilización.

Viernes, 18/03/2022 por CdS

Los convocantes quieren mantener el paro hasta que les reciba la ministra Sánchez.

Aecoc calcula que las pérdidas generadas por el paro del transporte alcanzan los 600 millones de euros y ponen en peligro más de 100.000 puestos de trabajo.

Al tiempo, las movilizaciones ya se están dejando sentir en diversos sectores, e incluso en los suministros de productos sanitarios en Galicia.

Además, Aecoc señala «estragos en los sectores de frescos y en áreas geográficas con gran arraigo sectorial como Andalucía, Galicia, zona norte del país, Extremadura y Levante», con pérdidas solo en el sector hortofrutícola de Almería de unos diez millones de euros diarios.

Por otra parte, la Asociación Nacional de Productores de Biodiésel asegura que tendrá que dejar de producir en breve plazo si no se reanuda el suministro.

A su vez, la hostelería pide que se desbloqueen los accesos a los centros logísticos, con el fin de poder abastecer a sus establecimientos con una mínima normalidad.

Mientras tanto, el Gobierno insiste en que es un paro minoritario, mientras algunos de sus miembros reiteran que estaría vinculado con la ultraderecha, e incluso con que estarían haciendo el juego a Putin. La ministra de Transportes, por su parte, rechaza de plano mantener un encuentro con los convocantes del paro, porque no cuentan con la legitimidad necesaria para actuar como interlocutor, mientras que estos afirman que no cesarán hasta que se produzca el encuentro.

Lo cierto es que el Ejecutivo se ha visto sorprendido por los efectos de una convocatoria que habían minusvalorado y que están llegando a tensionar la estructura interna algunas de las asociaciones que integran el Comité Nacional. El Gobierno parece fiarlo todo a que las fuerzas policiales eviten los efectos más perniciosos de la movilización.

Al tiempo, el paro sigue extendiendo sus efectos en forma de falta de suministro en cada vez más comercios y establecimientos fabriles, mientras se organizan marchas lentas y concentraciones en vías públicas y carreteras. A su vez, muchos consumidores intentan hacerse con productos ante la posibilidad de que la semana próxima la situación empeore aún más.