División en la convocatoria de paro patronal en portavehículos

División en la convocatoria de paro patronal en portavehículos, después de que CETM Portavehículos se haya desmarcado de la iniciativa de Transportave y abogue por trabajar "con normalidad".

Viernes, 04/03/2022 por CdS

La crisis de suministro de chips ha reducido la actividad del sector un 40%, según CETM Portavehículos.

CETM Portavehículos defiende que la convocatoria de paro sectorial indefinido a partir del próximo 7 de marzo «sólo contribuiría a empeorar esta difícil situación«.

En consecuencia, esta organización empresarial se desmarca de la medida que propugna Transportave y, al tiempo, aboga «por el desempeño de los servicios de transporte de vehículos con normalidad, por lo que queremos hacer un llamamiento al Gobierno para que tomen las medidas necesarias para garantizar nuestra actividad».

Así mismo, la patronal también alude a la entrada en vigor del Real Decreto-Ley de medidas para la mejora de la sostenibilidad del transporte de mercancías por carretera y señala que ha constituido un grupo de trabajo que «analizará legal, operativa y económicamente las implicaciones de las nuevas medidas aprobadas, para lo que también contaremos con el soporte de una consultora externa».

De igual manera, CETM estima que la falta de suministro de componentes electrónicos en las plantas de producción de automóviles le ha supuesto al sector una reducción de la actividad del 40%, mientras que, al tiempo, se han incrementado todas las partidas de coste.

Todo ello, está obligando, según el análisis de la entidad, a las empresas del sector aplicar ERTEs, lo que a su vez está agravando la escasez de conductores profesionales, que buscan trabajo en otros sectores, y reduciendo las flotas de camiones, ante la incapacidad económica de las empresas para invertir en su renovación.

Este conjunto de circunstancias llevará a que una vez superada la crisis, según CEMT, «la falta de camiones, conductores y capacidad de inversión harán imposible que podamos atender una demanda de trabajo que se presume elevada tras meses de limitaciones en la fabricación de vehículos, lo que generará graves consecuencias tanto para el transporte como para la automoción en España».