El hartazgo entre los empresarios del transporte es más que evidente. Además, ha ido creciendo en los últimos meses, a medida que se ha ido comprobando la que cada vez más evidente falta de atención que se le presta desde las Administraciones públicas.

Ante esta realidad, y vistos los escasos avances analizados en la última reunión con altos cargos del Ministerio de Transportes, existe un amplio clima favorable a la movilización de cara a la reunión que mantiene el Comité Nacional esta semana para analizar posibles medidas de protesta.

Estos últimos días, diversas organizaciones empresariales han estado analizando la situación y han tomado sus posiciones, que se defenderán y analizarán en el encuentro del órgano consultivo que preside Carmelo González, en busca de una decisión de consenso.

En este sentido, por ejemplo, Fenadismer apuesta por «mantener la actual unidad de acción con las restantes organizaciones de transportistas, como se ha venido llevando a cabo en los últimos dos años ante los principales retos a los que se enfrentará el sector del transporte por carretera en las próximas semanas y en el caso de que fuera necesario convocar movilizaciones por la falta de respuesta inmediata a las reivindicaciones planteadas».

Sin embargo, el momento económico dificulta una posición de bloque efectiva. A la difícil situación de muchas empresas del sector, castigadas por la pandemia, se une la llegada de uno de los momentos de más demanda de transporte del año, con las Navidades ya encima.