Factores que condicionan la temporada alta logística de fin de año

Factores como la reducida oferta de transporte, el exceso de inventario, el incremento de los costes y las dudas sobre el comportamiento de la demanda condicionan la temporada alta logística de fin de año.

Martes, 25/10/2022 por CdS

El aumento de la inflación hace que la demanda tienda a reducirse.

Tras unos ejercicios condicionados por la crisis sanitaria, el sector logístico afronta el pico de actividad de finales de 2022 en un contexto de incertidumbre económica.

La temporada alta ya está en marcha tras el evento de Amazon a mediados de octubre y con los preparativos ya en ciernes del banderazo de salida que supone el ‘Día del Soltero’ para el comercio electrónico en el continente asiático.

De cara a este 2022, existen algunos factores que van a condicionar el comportamiento del pico estacional que tradicionalmente se inicia con el ‘Black Friday’ y que finaliza con las rebajas de enero.

El primero de ellos está relacionado con el incierto comportamiento de la demanda. Los expertos económicos vaticinan una disminución de la demanda para los próximos meses, tal y como ya anticipan los servicios internacionales de transporte de contenedores y que se corroboran con los pobres datos macroeconómicos de algunas de las principales economías europeas.

El segundo de los factores a tener en cuenta de cara al próximo pico estacional de fin de año tiene que ver con el exceso de inventario que se ha ido acumulando en algunos sectores para hacer frente a las disrupciones que se viven en las cadenas de suministro en los dos últimos años. Adidas, por ejemplo, acumula en el tercer trimestre de 2022 un 63% más de stock que en el mismo período del año.

Costes de almacenamiento y producción al alza

Esta situación provoca un incremento en los costes de almacenamiento e incluso está llevando a algunas empresas, principalmente en los Estados Unidos, a bajar precios para deshacerse de unos volúmenes de existencias no deseados.

Al mismo tiempo, el aumento de los costes de producción, principalmente debido a las tensiones en los suministros energéticos, provoca que los precios sigan en una imparable espiral inflacionista, mientras la demanda flaquea, con unos consumidores cada vez más retraídos ante las perspectivas.

Por otra parte, desde el primer trimestre de 2020 ha quedado patente la importancia que tiene para una adecuada gestión de las cadenas de suministro el hecho de garantizarse una apropiada capacidad de transporte, especialmente en un escenario en el que faltan camiones y escasean los conductores profesionales.

A su vez, en este contexto de oferta de transporte contenida y de empresas compitiendo por contratar, los precios de estos servicios también empujan al alza.

En consecuencia, el próximo pico de actividad de finales de 2022 viene marcado por la necesidad que tienen las empresas de garantizarse que sus productos llegan a los mercados en tiempo y forma para la temporada alta, pero con una alta incertidumbre en relación con el comportamiento de una demanda condicionada por la alta inflación y las malas perspectivas económicas, y mientras luchan por contener costes.