La Ley de Cadena de Transporte es una patada a seguir en la regulación de la subcontratación

La Ley de Cadena de Transporte, cuyo texto definitivo aún no conoce el sector, dará una patada a seguir en la regulación de la subcontratación, que se hará más adelante.

Viernes, 15/07/2022 por CdS

Transportes no ha remitido aún al Comité Nacional el texto que aprobará el Consejo de Ministros en unas semanas

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha anunciado este 14 de julio que el Consejo de Ministros dará su visto bueno a la futura Ley de Cadena de Transporte antes del próximo 2 de agosto.

Transportes negocia esta iniciativa, tal y como ha indicado expresamente la propia Raquel Sánchez, con el Comité Nacional y ha informado de los términos en que se trabaja a la Plataforma Nacional para la Defensa del Sector Transporte, que, según la propia ministra, habría acogido bien la propuesta.

Sin embargo, pese al anuncio del Ministerio, el Comité Nacional aún no tiene el texto legal definitivo que se llevará a Consejo de Ministros.

Además, la tal Ley solo es parte de un Real Decreto Ley de apoyo al sector del transporte que se tramitará de urgencia para que entre en vigor lo antes posible, tal y como pretendía el sector, y que se acompaña de un nuevo paquete de ayudas directas que se amplía especialmente para viajeros.

La Ley de Cadena de Transporte es solo una modificación de dos normas en vigor

Concretamente, por lo que respecta a la Ley de Cadena de Transporte, el proyecto consiste exclusivamente, por poner las cosas en su términos reales, en modificaciones puntuales de la LOTT y de la Ley de Contrato de Transporte con las que se quiere introducir una regluación relacionada con el trabajo por debajo de costes y con la subcontratación en el transporte de mercancías por carretera.

Con respecto al trabajo a pérdidas, parece que, con el fin de evitar normas contrarias a la libre competencia, será cada transportista individual el que deberá demostrar que los servicios ofrecidos se cobran por debajo de sus costes. Esto podría impulsar una mayor profesionalización del sector, dado que se contempla que los precios de los servicios consten tanto en los contratos escritos para relaciones continuadas, como en las cartas de porte para labores puntuales.

Subcontratación del transporte

En lo tocante a la subcontratación, Sánchez ha anunciado que, dada la urgencia con que se está tramitando el Real Decreto Ley, se hará con detalle posteriormente, de cara al desarrollo reglamentario de la norma.

El Comité Nacional, por su parte, ha propuesto que se limite la subcontratación a dos escalones más el transportista correspondiente en servicios normales y que se añada un paso más, llegando hasta cuatro en total, contando con el transportista contratante, para servicios intermodales, como los ferroviarios o los transportes portuarios.

Transportes ve bien esta propuesta, aunque tendrá que convencer a otros Ministerios, particularmente al de Economía, para plasmar esta regulación en un texto legal, algo que debería producirse, tal y como se ha comprometido Raquel Sánchez, a lo largo de este mismo mes.

El Comité Nacional considera que la propuesta de Transportes supone un avance para mejorar el equilibrio negociador entre los transportistas y sus clientes, aunque también estima que quedan muchas lagunas por cubrir, especialmente en los contratos continuados, los enganches, los tenders, en los que se considera que existe mucha opacidad en cuanto a precios y condiciones, así como en las contrataciones a través de bolsas de carga, que, según su criterio, no se deberían poder subcontratar.

Así pues, la Ley de Cadena de Transporte parece un instrumento que va en la buena dirección, a juicio de los transportistas, pero que dista mucho de solucionar el equilibrio entre las partes. Mientras, Transportes defiende que la norma satisface las expectativas del sector y supondrá un «cambio trascendental», según la definición de la ministra, en las condiciones en que las empresas prestan sus servicios.