El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana sigue sin dar respuesta al clamor existente en el transporte de mercancías para que se prohíba que los conductores realicen las labores de carga y descarga.

El sector estima que esta es una de las condiciones de trabajo que más espantan a los aspirantes a acceder a la profesión, así como a los conductores con más experiencia, que prefieren otros servicios, en un escenario de falta grave de profesionales.

Sin embargo, pese a la evidencia y al reciente ejemplo del Reino Unido, parece que la Administración duda, ante la evidencia que supone que la realización de estas labores por los conductores constituye un descomunal ahorro para los clientes del transporte, algo a tener muy en cuenta también en el escenario de incertidumbre que deja

Así se deduce de una reciente respuesta parlamentaria a preguntas del portavoz del Partido Popular en la Comisión de Transportes del Congreso de los Diputados, pese a que cuando estuvo en el Gobierno esta formación tampoco hizo mucho en este ámbito, en la que se afirma que “en el marco del contacto y colaboración que de manera permanente se mantiene con el Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera, se sigue avanzando en la configuración definitiva del Plan de Impulso de la Sostenibilidad del Transporte de Mercancías por Carretera, donde, entre otros asuntos, se contemplan medidas relativas a las operaciones de carga y descarga, dentro siempre de las posibilidades del marco normativo general que regula las relaciones mercantiles”.

En definitiva, Transportes no lo ve claro, dado que en los contratos mercantiles rige la libre disposición de las partes, salvo que exista una regulación expresa, algo que pretende el sector, tal y como ya existe en otros países europeos.

Ante esta respuesta, Fenadismer estima que “detrás de esta falta de voluntad podría estar la presión que vienen ejerciendo las asociaciones de empresas cargadoras que se opone totalmente a esta prohibición” y señala que prohibir que los conductores realizasen estos trabajos podría suponer la creación de 70.000 nuevos puestos de trabajo para estas tareas.