La pandemia ha acelerado algunos cambios en el ámbito de la digitalización entre las empresas de transporte y almacenaje, impulsando al alza el uso de soluciones tecnológicas como la factura electrónica, tal y como certifica un reciente estudio publicado por Seres.

En concreto, el informe revela que esta actividad agrupa al 3,12% de las empresas emisoras facturas electrónicas en España en 2020 y al 4,83% de las empresas receptoras.

Sin embargo, atendiendo al volumen total de documentos emitidos, el sector logístico ha emitido el 13,67 % de todas las facturas electrónicas emitidas en España en 2020, mientras que, al tiempo, ha sido el destinatario del 9,1% del total de e-facturas recibidas.

Consecuentemente, se coloca como el cuarto sector de actividad con mayor volumen de emisión y recepción de facturas electrónicas a nivel nacional, tras un fuerte crecimiento registrado desde el pasado 2018, así como un ascenso de un 16,6% entre 2019 y 2020.

En términos generales, el volumen total de facturas electrónicas emitidas en España en 2020 ascendió a 240.731.047, un 16,6% anual más.

El uso de la factura electrónica en 2020 permitió, según Seres, el ahorro de más de 1.868 millones euros en costes de gestión y evitó un uso de papel equivalente a 12.960 pinos, ahorrando además un tiempo en horas de trabajo equivalente a 515 años laborables.