Con la publicación del plan ‘REPowerEU’ en mayo de 2022, la Comisión Europea ha completado la implementación de la estrategia europea del hidrógeno, al mismo tiempo que ha incrementado sus ambiciones para el hidrógeno renovable para reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles desde Rusia.

El objetivo es producir 10 millones de toneladas e importar otros 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable en la Unión Europea de cara a 2030, lo que supone un incremento sustancial respecto a los 5,6 millones de toneladas previstos en la revisión de la Directiva de Energías Renovables que se había publicado en julio de 2021.

Desde Bruselas, se pretende acelerar la incorporación del hidrógeno renovable, el amoniaco y otros derivados para descarbonizar el sector del transporte y los procesos industriales. También será necesario ampliar el desarrollo de la infraestructura del hidrógeno y apoyar las inversiones en esta energía.

En este contexto, en mayo se han lanzado dos consultas para aclarar las normas de la UE aplicables al hidrógeno renovable en virtud de la Directiva sobre energías renovables de 2018. La primera cubre los combustibles renovables de origen no biológico y establece los criterios para los productos que entran en la categoría de «hidrógeno renovable».

El nuevo plan ‘REPowerEU’ se centra en el ahorro de energía, la diversificación de suministros, la sustitución de los combustibles fósiles y la combinación de inversiones y reformas”.

La segunda introduce un esquema detallado para calcular las emisiones del ciclo de vida de los combustibles de hidrógeno renovable y carbón reciclado para cumplir con el umbral de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecido en la Directiva sobre energías renovables.

Entre las medidas para acelerar el uso del hidrógeno, la Comisión propone establecer una instalación europea mundial de hidrógeno para garantizar seguridad en la inversión y oportunidades comerciales para la producción de hidrógeno renovable a nivel europeo y mundial.

Para ello, las asociaciones de hidrógeno verde también promoverán la importación de hidrógeno renovable por parte de terceros países y contribuirán a incentivar la descarbonización.

De este modo, tanto la instalación europea como las asociaciones impulsarán un marco para asegurar que las asociaciones establecidas por los países de la UE y la industria garanticen una igualdad de condiciones entre la producción de la UE y las importaciones de terceros países.

Reducir la dependencia de Rusia

La agresión militar no provocada e injustificada de Rusia contra Ucrania ha interrumpido el sistema energético mundial, disparando los precios de la energía y aumentando las preocupaciones sobre la seguridad energética, además de poner de relieve la dependencia excesiva de la UE de las importaciones de gas, petróleo y carbón de Rusia.

En este sentido, desde Bruselas sostienen que las elevadas cantidades pagadas por los combustibles fósiles de Rusia han estado ayudando a Rusia a sostener su guerra contra Ucrania.

En marzo de 2022, el Consejo Europeo se comprometió a eliminar la dependencia europea de las importaciones energéticas rusas lo antes posible e invitaron a la Comisión a presentar rápidamente el plan REPowerEU e introducir sanciones a las importaciones de carbón y petróleo rusos.

Además, las recientes interrupciones del suministro de gas a Bulgaria y Polonia demuestran la urgencia de tomar medidas cuanto antes, acelerando una transición limpia y uniendo fuerzas para lograr un sistema energético más resistente y una verdadera Unión Energética.

El plan ‘REPowerEU’ se centra en ahorrar energía, diversificar suministros, sustituir los combustibles fósiles y combinar eficientemente inversiones y reformas.

La aceleración del hidrógeno

En este contexto, el hidrógeno renovable será clave para reemplazar el gas natural, el carbón y el petróleo en las industrias y el transporte difíciles de descarbonizar.

‘REPowerEU’ establece un objetivo de 10 millones de toneladas de producción nacional de hidrógeno renovable y 10 millones de toneladas de importaciones de hidrógeno renovable para 2030.

Es necesario acelerar el desarrollo de infraestructuras de producción y almacenamiento.

Para ello, la Comisión Europea ha pedido al Parlamento y al Consejo europeos que armonicen los objetivos fijados para los combustibles renovables de origen no biológico en el marco de la Directiva sobre energías renovables para la industria y el transporte, que ascenderían a un 75% en la industria y a un 5% en el transporte.

También confían en que concluya lo antes posible la revisión del paquete de medidas para el mercado del hidrógeno y el gas.

Por otro lado, se pretenden complementar las inversiones del programa ‘Horizon Europe’ a a través de la Empresa Común del Hidrógeno, con una inversión adicional de 200 millones de euros, para duplicar el número de valles de hidrógeno y acelerar la implementación de la economía de hidrógeno en la UE.

El hidrógeno renovable será clave para poder reemplazar al gas natural, el carbón y el petróleo en determinadas industrias y transportes que resultan difíciles de descarbonizar”

Los valles de hidrógeno son ecosistemas regionales que conectan la producción y transporte de hidrógeno, con sus usos finales, ya sea para la movilidad o para actividades industriales. En este momento, existen 23 valles de hidrógeno en Europa en diferentes etapas de desarrollo.

Además  ya se han hecho públicos los dos actos delegados para la definición y producción del hidrógeno renovable que se han lanzado en mayo, con el fin de poder recibir el ‘feedback’ correspondiente por parte de los interesados.

En otro orden de cosas, la Comisión tiene la intención de completar la evaluación de los primeros Proyectos Importantes de Interés Común Europeo sobre hidrógeno en el verano de 2022 y ha pedido a la industria que sigan trabajando para la definición de unos estándares en la industria del hidrógeno, en particular para su producción, infraestructura y aplicaciones.

Además, informará periódicamente, en estrecha cooperación con los Estados miembros, a partir de 2025, sobre la absorción de hidrógeno y el uso de hidrógeno renovable en aplicaciones donde la transición es compleja, dentro de la industria y el transporte.

Un avance necesario

El documento publicado por la Comisión Europea mantiene, en cualquier caso, que para poder implementar una infraestructura capaz de producir, importar y transportar 20 millones de toneladas de hidrógeno para 2030 es necesario pisar el acelerador.

La infraestructura de hidrógeno aún está en pañales, explican, aunque es verdad que la base para la planificación y el desarrollo de la misma ya se establecido en la revisión de las redes transeuropeas de energía.

Se estima que las necesidades de inversión totales en infraestructuras de hidrógeno oscilan entre los 28.000 y los 38.000 millones de euros para tuberías internas dentro de la UE, y entre 6.000 y 11.000 millones para su almacenamiento.

En este sentido, para facilitar la importación de hasta 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable, la Comisión apoyará el desarrollo de tres importantes corredores de importación de hidrógeno a través del Mediterráneo, la zona del Mar del Norte y, tan pronto como las condiciones lo permitan, con Ucrania.

La Comisión apoyará el desarrollo de tres corredores de importación de hidrógeno a través del Mediterráneo, el Mar del Norte, y cuando las condiciones lo permitan, Ucrania”.

Igualmente, el establecimiento de colaboraciones para el impulso del hidrógeno verde facilitará las importaciones y la descarbonización de los países que participen.

En cualquier caso, otras formas de hidrógeno libres de fósiles, en particular las de origen nuclear, también serán clave para la sustitución del gas natural.

Para conseguir todo esto, está previsto que desde Bruselas se esbocen las necesidades preliminares de infraestructura de hidrógeno de cara a marzo de 2023, en un proceso en el que participarán los Estados miembros, las autoridades reguladoras nacionales, la Agencia Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía, la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Gas, y los promotores de proyectos, pero también otras partes interesadas.

También se movilizarán fondos europeos mediante el mecanismo CEF, las políticas de cohesión y los fondos de Recuperación y Resiliencia. Por último, se establecerá una línea de trabajo dedicada a la compra conjunta de hidrógeno renovable en el marco de la Plataforma de Energía de la Unión Europea.

Hidrógeno en la industria y el transporte

En otro orden de cosas, para impulsar la captación de hidrógeno y la electrificación en los sectores industriales, desde Bruselas piensan promover contratos de carbono por diferencia en el marco del Fondo de Innovación.

El objetivo es apoyar un cambio total de la producción de hidrógeno actual en los procesos industriales, pasando del gas natural a las energías renovables, y la transición a procesos de producción basados ​​en hidrógeno en nuevos sectores industriales, como la producción de acero.

La Comisión Europea quiere acelerar la transición hacia los vehículos de cero emisiones

Asimismo, se publicará una orientación dirigida a los Estados miembros sobre energías renovables y acuerdos de compra de energía y se desarrollará un servicio de asesoramiento técnico para apoyar proyectos de energías renovables basados en acuerdos para la compra de energía.

Para desbloquear la inversión industrial, la Comisión duplicará la financiación disponible para la convocatoria de 2022 del Fondo de Innovación que está prevista para este otoño, que finalmente se incrementará hasta los 3.000 millones de euros.

En esta línea, se habilitará una ventana específica para apoyar las aplicaciones innovadoras de electrificación e hidrógeno en la industria, y el desarrollo de tecnologías limpias, como pueden ser por ejemplo electrolizadores y pilas de combustible, sistemas de almacenamiento de la energía o bombas de calor para usos industriales.

También se financiarán pilotos enfocados en validar, probar y optimizar diferentes soluciones innovadoras.

En el caso del sector del transporte, la electrificación se puede combinar con el uso del hidrógeno libre de fósiles para poder reemplazar a los combustibles habituales, por lo que la Comisión Europea tiene un plan para mejorar el ahorro y la eficiencia energética en el sector y acelerar la transición hacia los vehículos de cero emisiones.

Está previsto que en el año 2023 se apruebe un paquete legislativo específico sobre la descarbonización en el transporte de mercancías”

Esto incluye la aprobación de una iniciativa legislativa para aumentar la proporción de vehículos de cero emisiones en las flotas públicas y corporativas de cierto tamaño, y la petición a los diferentes Estados miembros para que procedan cuanto antes a la transposición de las propuestas pendientes sobre combustibles alternativos y otras normativas relacionadas con la movilidad ecológica.

Precisamente, está previsto que en el año 2023 se apruebe un paquete legislativo sobre la descarbonización en el transporte de mercancías.

Por último, cabe apuntar que tampoco se  ha olvidado la Comisión Europea de un punto tan señalado como la preparación de los trabajadores para la adquisición de las nuevas competencias que requiere la industria del hidrógeno.

En este caso, se aprovechará para ello el programa Erasmus+ y la Empresa Común para el Hidrógeno Limpio.