Al igual que en el caso de los volúmenes que se mueven por carretera, también hay un antes y un después en la evolución de los precios y la cifra de negocio del sector. Por un lado, los precios de los servicios de transporte vivieron una explosión tras la irrupción de la pandemia en marzo de 2020. Esta evolución era la lógica traslación de un aumento puntual de la demanda que se produjo en un escenario de fuertes limitaciones de la movilidad.

Además, la pandemia también supuso el encadenamiento de toda una serie de circunstancias que alteraron profundamente unos flujos logísticos y de transporte que hasta ese momento estaban extraordinariamente afinados para atender al mercado y que desde mediados de marzo dejaron de ser adecuados para un momento diferente, con una situación económica modificada radicalmente y en un plazo extraordinariamente corto.

En concreto, en muchos mercados se detectaba una acuciante falta de camiones y, a la vez, muchos cargadores tendían a contratar más transporte del que necesitaban para asegurarse que sus productos tenían medios de transporte adecuados para llegar a los mercados.

Posteriormente, en los primeros meses de 2021 se produjo un bache al que siguió una tibia recuperación al principio que se ha ido acelerando en el último cuarto del año pasado y el primero de este 2022, como consecuencia de la conciencia que se ha tomado en las cadenas de suministro de la importancia crucial que tiene el transporte para cumplir su misión fundamental, que no es otra que hacer llegar los productos a los mercados para que estén en condiciones óptimas al alcance de los consumidores.

Como consecuencia, los precios de los servicios de transporte de mercancías son, en el primer cuarto de este 2022, un 5,56% superiores a los que había en los primeros tres meses de hace dos años, según los datos de la Estadística Permanente que elabora trimestralmente el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Evolución de la cifra de negocio

A su vez, la evolución de la cifra de negocio del transporte de mercancías por carretera ha vivido un período de recuperación tras el profundo descenso registrado en abril de 2020.

Sin embargo, desde entonces, este proceso no ha sido lineal, sino que ha tenido constantes dientes de sierra que solo ha mantenido una regularidad prolongada desde febrero de este año y hasta el pasado mes de mayo, a espera de ver cómo evoluciona la facturación del sector no solo en los meses previos al verano, sino ya después, en el último tramo del año para el que se pronostican dificultades generadas especialmente por las consecuencias que está teniendo la invasión rusa de Ucrania en los precios de los carburantes y, de manera más general, en una inflación desbocada.

La recuperación de los precios y de la cifra de negocio del transporte de mercancías por carretera tras la pandemia no ha sido un proceso lineal, sino sometido a tensiones, especialmente por el incremento de los costes”.

En este contexto, la evolución de los precios y de la cifra de negocio del sector se ve amenazada por unos costes que crecen a un ritmo muy superior.

Según el Instituto Nacional de Estadística, la cifra de negocio del transporte de mercancías por carretera en su conjunto era, el pasado mes de mayo, un 49,89% superior a la del quinto de mes de 2020, que fue uno de los meses más afectados por la pandemia.