En una sociedad cada vez más concienciada con el respeto al medioambiente, el gas natural se posiciona como la alternativa más viable para reducir las emisiones en el transporte. A este combustible lo avalan, además, unas reservas para más de 500 años y un menor grado de dependencia entre los países consumidores y los productores.
2016 ha sido un año excepcional para el mercado inmologístico español, con inversiones que oscilan, dependiendo de la fuente que se tome como referencia, entre los 850 millones de euros y los casi 1.000 millones de euros. En cualquiera de los dos casos, 2016 ha sido un ejercicio de récord. Por eso el reto para este 2017, es el de alcanzar una inversión de 1.000 millones de euros.
El sector del transporte frigorífico vive un momento de madurez, consolidado como uno de los segmentos más profesionalizados y modernos de nuestro país,como lo demuestra una encuesta realizada por Cadena de Suministro entre empresarios del sector.
En un momento en el que la expansión de la actividad económica, apoyada por el consumo, continúa al alza, con el producto interior bruto nacional creciendo a un ritmo similar al de los últimos ocho trimestres, el comercio electrónico continúa siendo un dinamizador del mercado, mientras rompe todas las previsiones.
La situación geográfica de España, puente entre Europa y Africa, y la aceleración del desarrollo industrial en el norte de Marruecos hace que el flujo de mercancías, especialmente de productos hortofrutícolas, se concentre en el corredor que establecen las conexiones marítimas entre ambas orillas y de forma predominante entre los puertos de Tanger-Med y Algeciras, que desde su inicio en 2010, no han parado de crecer.
Después de haberse superado todas las previsiones en inversión inmobiliaria en el sector logístico en 2015, el balance del primer semestre de 2016, apunta a una tendencia alcista, condicionada por una escasez de producto de calidad. Tres han sido los factores que han logrado este 'despertar'. Por una parte el aumento del consumo, el boom del e-commerce, y por último la mejora en la percepción del riesgo de la economía española por los inversores.
En 2015 se prevé que el mercado mundial del transporte refrigerado tendrá un valor superior a 5.000 millones de euros. La introducción de mejoras para incrementar la eficiencia operativa es ineludible en un mercado tan competitivo a nivel mundial.