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Tipsa señala las claves a tener en cuenta por el e-commerce para elegir un partner logístico.

Actualmente, el segmento del e-commerce, tanto en los comercios minoristas como en las grandes compañías, crece a un ritmo vertiginoso. Solo en España, el comercio electrónico ha supuesto  para las empresas del país unas ventas de 14.400 millones de euros en 2013. Además, este segmento creció en la zona Euro un 17,5% entre 2012 y 2013.

En este contexto, el papel que adquiere un operador logístico a la hora de gestionar los envíos en el e-commerce es una cuestión que las empresas del sector deben tener muy en cuenta.

Desde Tipsa han analizado las cuestiones a tener en cuenta por parte de una compañía a la hora de seleccionar su operador. Así, señalan que, aunque son muchos los conceptos que han de estar presentes en la toma de decisiones, es primordial que los vendedores on-line «busquen un auténtico partner», alguien que les acompañe en un viaje de largo recorrido, no centrándose simplemente en el servicio más barato.

Del mismo modo, las compañías deben aprovechar el amplío mercado que se les ofrece, permitiendo buscar y comparar entre los distintos operadores para hacer una buena elección acorde a las necesidades peculiares de sus productos.

Evidentemente, la gestión será más fácil si ese operador puede ofrecer un amplio abanico de servicios, no sólo el envío de los paquetes, sino el almacenaje y gestión del embalaje, la logística inversa en un momento dado, o la posibilidad del seguimiento on-line en los envíos.

En este contexto, es necesario invertir el tiempo que haga falta para hacer una buena elección, visitar las instalaciones del seleccionado si es posible, así como interesarse por sus referencias. 

Valor diferencial

La tienda on-line debe ofrecer un abanico de posibilidades de entrega y unos tiempos de tránsito ajustados, de forma que mejoren la experiencia de compra del comprador electrónico. Por tanto, el valor diferencial de la empresa dependerá en gran medida de la asociación con un partner que permita esta oferta.

Por ello, el operador será mejor cuanto más variada sea su oferta para tiempos de tránsito más cortos o más dilatados, con diferentes costes, para ajustarse en cada caso al objetivo del cliente. Además, otras cuestiones claves son la logística que ponga en marcha para las entregas a domicilio y recogidas en punto de conveniencia, así como el cobro contra reembolso en los mercados que lo demandan.

Además, las tiendas electrónicas tienen cada día más presente que el repartidor es, en cierta medida, la «imagen» física de la empresa para el comprador. Por ello, el transporte está estrechamente ligado a una experiencia satisfactoria o insatisfactoria en el proceso de compra.

El transporte por carretera, el medio más utilizado

Actualmente, el transporte nacional de paquetería se realiza en su mayoría por carretera, con tiempos de tránsito que van entre la entrega al día siguiente a los tres días máximo como norma general. Solo en Baleares existe un servicio por barco con entregas en 24/48h con precios muy ajustados, y Canarias, Ceuta y Melilla presentan casos especiales por los trámites aduaneros necesarios.

En el servicio internacional, el servicio predominante también es el servicio por carretera urgente, pues el transporte aéreo encarece demasiado los costes, salvo casos muy concretos o de muy poco peso. En Europa, y especialmente dentro de la UE, sin la barreras aduaneras, los tiempos de tránsito varían entre dos y cuatro días, muy competitivos en calidad y precio.

Almacenaje y gestión de stock

En materia de almacenes, desde Tipsa señalan que no existe una respuesta única y acertada. Entre los aspectos mas relevantes destacan la capacidad financiera para mantener el stock, el número de referencias, su cantidad, rotación, obsolescencia o los medios con que lo que se cuentan, entre otras cuestiones. Además, también existe la posibilidad de empezar sin almacén, haciendo drop-shipping.

Aunque es una decisión que hay que tomar de forma meditada, esta también puede modificarse posteriormente, especialmente si el partner elegido tiene capacidad de ofrecer no sólo el transporte, sino de aportar capacidades de almacenaje variables en un momento determinado.

Por otro lado, el control de stock es también fundamental, ya que puede ahogar a la compañía financieramente, si no ha medido bien el esfuerzo, o le impedirá competir en igualdad de costes con otro competidor que haya jugado mejor sus cartas logísticas.

En otro orden de cosas, desde el operador logístico estiman que, en el próximo 2015, este sector experimentará una paulatina penetración de las entregas en punto de conveniencia. Por otro lado, los operadores contarán con una mayor implicación tecnológica que les permitirá ser más eficaces y más sostenibles, aumentando la interactuación con el comprador final.