Gonzalo Sanz, presidente de UNO, Organización Empresarial de Logística y Transporte española, ha participado en la primera jornada del XII Foro Internacional Pilot 2012, organizado por el Gobierno de Aragón en Zaragoza.

Sanz ha lamentado que España “sigue sin tener un peso logístico en el mundo acorde con su peso económico”. Y es que según el último informe realizado por el Banco Mundial en este sector The Logistics Performance Index, España estaría en el puesto 25 en un ranking mundial liderado por Alemania, lo que en opinión de Sanz « se debe principalmente a la escasa actividad internacional de nuestras empresas y a unas infraestructuras con una evidente capacidad de mejora”.

Sobre este último punto, el de las infraestructuras, el presidente de UNO ha señalado que los parques logísticos integrados han aparecido con retraso “y sin una política nacional sobre ellos”. A lo que hay que sumar una “red ferroviaria descompensada y atrasada por su bajo uso y calidad de servicio”, una gran cantidad de aeropuertos pero con muy bajo tráfico y un “importante litoral”, con 28 autoridades portuarias, “que bien aprovechado puede ser un elemento de futuro”.

Además, según los datos manejados por UNO, la carretera sigue siendo el transporte más utilizado, “con cuatro o cinco puntos por encima de lo habitual en Europa”.

España el país con los costes logísticos más caros

Por lo que respecta a los costes logísticos en España, “siguen siendo más caros que en los países de nuestro entorno, ya que con una media del 6,52% estamos un punto por encima, por lo que esa tendencia debe cambiar”.

Gonzalo Sanz ha indicado que “el ADN de la oferta logística española se caracteriza por suponer un 5,5% del PIB total del país” cuando en Europa la media está en 6,2%.

Según Sanz, la cadena de subcontratación intersectorial “es de las más altas”, con un 26,3% cuando en Alemania está en un 22% o en Francia en un 19,1%.

Todo ello se deriva de “un sector muy complejo, con más de 15 tipos de actores, con una excesiva fragmentación que se refleja en 24.000 empresas más de 100.000 autónomos y una estructura empresarial en la que el 94% tienen menos de nueve empleados”.

Así la cosas, “lideramos en Europa el sector por número de empresas y trabajadores, unos 800.000 empleados, pero la facturación por empresa está entre 1,5 y 7 veces por debajo de otros países y, por empleado, comparados con Alemania, es 2 veces inferior”.

Como análisis, el presidente de la patronal ha confirmado que las oportunidades de competitividad del sector pasan por “entender qué pasa, hacer un diagnóstico, definir el camino, que las organizaciones y no los gobiernos fomenten esa consolidación del mercado y hacer una clara apuesta por la formación como pilar básico”.

La estrategia aportada por UNO se basa en una nueva estructura del mercado, con la internacionalización como objetivo, una consolidación del mercado y de los órganos de representación, una reforma de la negociación colectiva y activar nuevos valores de responsabilidad empresarial, y la “ética en los negocios”.