La década que comienza el año próximo va a suponer un impulso definitivo a la transformación energética en el sector del automóvil.

Numerosas marcas están lanzando modelos eléctricos para ofrecer diferentes alternativas a sus clientes con el fin de optimizar los consumos de carburante y reforzar la sostenibilidad.

En este marco, Volvo Trucks ofrecerá una completa gama de gran tonelaje con líneas motrices eléctricas en Europa a partir de 2021, con ventas que empezarán el próximo año, mientras que la producción en serie comenzará en 2022

La marca escandinava está realizando pruebas con los camiones eléctricos de gran tonelaje Volvo FH, Volvo FM y Volvo FMX, que se utilizarán para operaciones de transporte regional y construcción urbana en Europa.

Estos camiones tendrán una masa máxima en combinación de hasta 44 toneladas y, en función de la configuración de la batería, la autonomía de las unidades podría alcanzar los 300 kilómetros.

Gama completa de camiones eléctricos a baterías

El fabricante sueco tendrá de este modo en el mercado europeo una gama completa de camiones eléctricos con baterías aptos para operaciones de distribución, recogida de residuos, transporte regional y construcción urbana.

Posteriormente, a medida que la década avance y la tecnología alcance un grado de desarrollo adecuado, los vehículos eléctricos para operaciones de transporte pesado en larga distancia serán los siguientes, con células de combustible y baterías eléctrica con mayor autonomía.

Volvo Trucks pretende comenzar a vender camiones eléctricos impulsados por celdas de combustible de hidrógeno en la segunda mitad de la década, con el objetivo de que toda su gama de productos esté libre de combustibles fósiles para 2040.

La marca estima que la mayoría de las empresas de transporte realizarán el proceso de electrificación por etapas y que, en la práctica, muchos de ellos tendrán una flota mixta de camiones propulsados por diferentes combustibles durante un período de transición.

A este respecto, el fabricante estima que la transición a un transporte más sostenible consiste en gran medida en hacer que el cambio sea lo más gradual posible para las empresas de transporte para que puedan comenzar a adaptarse, manteniendo en todo caso su rentabilidad y productividad.