La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, ha alertado sobre la acuciante falta de infraestructuras de recarga y repostaje adecuadas para los camiones eléctricos o propulsados por energías alternativas.

Alcanzar los límites de reducción de CO2 que plantea la Unión Europea solamente será posible con una adopción rápida y masiva en el mercado de vehículos industriales de cero y bajas emisiones. Así, tal y como denuncian, aunque se llegue a un acuerdo en Bruselas sobre los niveles admitidos, actualmente no existe la infraestructura necesaria para conseguirlo y no está claro que exista un plan de acción para su desarrollo futuro.

Se estima que entre 2025 y 2030 serán necesarios al menos 6.000 puntos de carga rápida para camiones eléctricos en las autopistas comunitarias, además de otros 20.000 puntos normales, lo que hace un total de 26.000.

Lo llamativo es que no existe uno solo para vehículos de larga distancia disponible hoy en día, según señalan desde Acea. Aunque los puntos de carga rápida se están utilizando ya para vehículos de pasajeros, los camiones no pueden utilizar esta infraestructura porque necesitan una potencia y energía mayores.

También son necesarios muchos más puntos de aparcamiento en la mayoría de las rutas europeas para que los conductores puedan parar a recargar sus vehículos.

De forma similar, las estaciones de recarga de hidrógeno para turismos no son adecuadas para los camiones, dado que el nivel de almacenamiento es mínimo comparado con la demanda de esta clase de vehículos.

Más estaciones de hidrógeno y gas

Entre 2025 y 2030, serán necesarias unas 1.000 estaciones de hidrógeno para camiones, pero solamente están disponibles 10 en toda la Unión Europea y ninguna de ellas es válida para los trayectos de larga distancia. 

En el caso de las estaciones de GNC y GNL para camiones, ya están presentes en algunos países, pero aún son muy pocas y su distribución es muy irregular en Europa. Desde Acea, piden a Bruselas que tome consciencia de la situación a la hora de fijar límites futuros que dependan de un incremento masivo de las ventas de vehículos propulsados por energías alternativas.

Los objetivos deben establecerse en consecuencia e ir acompañados de un plan de acción para desarrollar una infraestructura específica para los camiones en la Unión Europea. No se puede esperar, dicen, que los clientes inviertan en tecnologías alternativas si no van a tener la posibilidad de recargar o repostar sus vehículos.