La Generalitat Valenciana pide la gratuidad de la AP-7 mientras duren las obras en la A-7.

La marcha lenta inicialmente prevista no tuvo lugar para facilitar las negociaciones.

La semana pasada, y tras levantar las movilizaciones inicialmente previstas para el inicio del puente de Todos los Santos, el sector del transporte de Tarragona y la Generalitat de Cataluña analizarán posibles soluciones para permitir el acceso de los vehículos pesados a las autopistas desde la N-340, la N-240 y la N-II en el sentido de la marcha para las operaciones de carga, descarga y acceso a las bases de las empresas.

Las autoridades regionales catalanas parecen haber comprendido los perjuicios que conllevaba esta imposibilidad en forma de aumento del gasto de combustible y de los tiempos de viaje, con los consecuentes incrementos de los tiempos de conducción y se ha comprometido a encontrar una solución que contempla la petición de los transportistas y, al mismo tiempo, permita garantizar la seguridad vial en los trayectos, para lo que se darán instrucciones a los Mossos d’Esquadra para que faciliten el tránsito lo antes posible.

Así mismo, el consejero catalán de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet, también ha acordado con los transportistas tarraconenses llevar a una mesa negociadora el resto de sus reivindicaciones, aunque el sector se reserva la posibilidad realizar una nueva protesta el 5 diciembre, tal y como ya estaba previsto anteriormente, si se constata que no hay voluntad negociadora por parte de la Generalitat.