Adif lanzará esta semana una nueva emisión de bonos de 600 millones de euros, ampliable hasta 1.000 millones de euros en función de la demanda.

Esta es la segunda ocasión que el ente público dependiente del Ministerio de Fomento acude al mercado de capitales, en el que se estrenó el pasado mes de mayo con la colocación de 1.000 millones en bonos a diez años.

A diferencia de la primera, esta emisión se lanzará desde el mercado nacional y no desde la Bolsa de Dublín. En su primera incursión en los mercados, la compañía ferroviaria pública registró una demanda de títulos por valor de 2.000 millones de euros.

La primera operación, con un interés de alrededor del 3,5%, se realizó a través de Santander, BBVA, CaixaBank, BNP Paribas, Société Générale y Crédit Agricole.

Estas operaciones, que se realizan a través de Adif Alta Velocidad, se enmarcan en el programa de emisiones por valor de hasta 3.000 millones que la compañía pública promotora y titular de la red AVE tiene autorizado para este año.

Nuevas fuentes de financiación

La compañía busca con este plan diversificar sus fuentes de financiación y captar recursos para seguir construyendo las líneas ferroviarias de Alta Velocidad (AVE) que actualmente tiene en marcha.

Para el presente 2014, Adif Alta Velocidad tenía programada una inversión en el desarrollo de las líneas de Alta Velocidad ya comenzadas de 3.372 millones de euros.

Las emisiones de bonos se sumarán a los recursos adicionales que Adif obtiene con su estrategia de poner en valor los activos no vinculados a la explotación ferroviaria para lograr ingresos adicionales y reducir gastos.

Así, ha cedido a empresas privadas sus aparcamientos y su fibra óptica, y subasta estaciones de tren en desuso.

Hasta ahora, la financiación de Adif se sustentaba fundamentalmente en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), en los fondos europeos y en el canon que cobra a Renfe por el uso de la infraestructura ferroviaria.