La administración concursal de Transportes Ochoa y el comité de empresa de la compañía han cerrado finalmente un acuerdo sobre el último ERE que los actuales gestores de la empresa habían planteado con el objetivo de hacer viable la actividad de la compañía.

Según han señalado a cadenadesuministro.es fuentes de UGT que han participado en la negociación, el ERE afecta a 150 trabajadores que percibirán una indemnización de 23 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. No obstante, un pequeño grupo de estos empleados que cuentan con una trayectoria profesional de más de 18 años en Ochoa recibirán además una cantidad lineal de 2.000 euros.

Para el responsable de UGT este acuerdo es aceptable y «lógico» teniendo en cuenta la situación de suspensión de pagos en el que se encuentra la compañía por lo que «ha imperado el sentido común de todas las partes«. Además, destaca que en un primer momento la pretensión de la compañía era aplicar el expediente de regulación a unos 300 trabajadores.

Ahora, la compañía tiene un plazo de aproximadamente tres meses para proceder a ejecutar el acuerdo. Así, Ochoa quedará con una plantilla de aproximadamente 200 trabajadores aparte de los autónomos con los que pueda contar de forma puntual.

Recuperado el 20% de actividad

Según fuentes de Ochoa consultadas por este diario, hasta el momento los gestores actuales han procedido al cierre del negocio logístico de Ochoa y se han clausurado la mayoría de las plataformas logísticas, siendo de la de Santa Oliva en Cataluña, la última que queda por cerrar, lo que se abordará de forma inmediata. En cuanto a la actividad de transporte se tiende a una concentración de plataformas cerrando las de menor volumen y reubicando la actividad en las plazas principales. Según esta fuente, Ochoa ha recuperado aproximadamente un 20% de su negocio de transporte desde que reinició operaciones con la administración concursal.

A pesar del acuerdo, desde UGT se insiste en que la actual situación de Transportes Ochoa ha sido «un problema de mala gestión de los antiguos gestores y dueños«. Además, reconoce que de no existir la reforma laboral vigente «no se hubiera aceptado el acuerdo» y, en todo caso, en la negociación también se ha intentado velar por los intereses de los trabajadores que quedan en la compañía para que el pago del ERE no suponga más asfixia para la viabilidad comercial de Ochoa.

Dado que el ERE afecta a trabajadores de diferentes provincias,el ERE será autorizado por la Dirección General de Trabajo del Ministerio de Empleo, no siendo preciso que sea aprobado por las diferentes consejerías de empleo de las comunidades autónomas.