Tras la aprobación de la ampliación temporal del estado de alarma para frenar los avances del Covid-19, la Asociación de Fabricantes y Distribuidores, Aecoc, ha manifestado su apoyo a esta decisión, destacando el esfuerzo que supone para el colectivo empresarial.

Las empresas están afrontando esta situación con la máxima responsabilidad y eficiencia, pero están trabajando al límite, por lo que hay que estudiar con mucha cautela cualquier medida adicional que pudiera dificultar el funcionamiento de la cadena de suministro.

Mantener el abastecimiento

La situación actual implica el cierre total de la hostelería y del comercio no alimentario, pero mantener el abastecimiento de productos y servicios sanitarios, así como de alimentación y productos de primera necesidad, requiere necesariamente que otras industrias auxiliares, como la del envase y embalaje, puedan seguir funcionando.

Además, la Asociación, que está analizando las medidas del Gobierno rigurosamente, insiste en que la prioridad es frenar los avances de la enfermedad sin poner en riesgo el abastecimiento de los productos de primera necesidad ni la viabilidad futura de muchos negocios.

Con ese fin, ya se ha trasladado al Gobierno la necesidad de trabajar para garantizar la liquidez de las empresas, así como de implementar ayudas especiales y adicionales para sectores como la hostelería o el comercio no alimentario. Debe facilitarse que estos sectores puedan acogerse a las medidas aprobadas por el cierre por fuerza mayor, como los ERTES o el acceso a financiación.

Además, es imprescindible ampliarlas a las empresas proveedoras de estos sectores, cuya dependencia de los mismos les hace igualmente vulnerables. El objetivo es garantizar el menor impacto posible sobre la actividad empresarial y el empleo de cara a reducir los daños sobre la economía y el bienestar del conjunto de la sociedad.