La Junta de Accionistas de Aena ha aprobado el Plan de Acción Climática de Aena 2021-2030, convirtiéndose en la primera empresa española y una de las primeras del mundo en rendir cuentas a sus accionistas cada año sobre su desempeño en materia de acción climática.

En él, se definen unos objetivos ambiciosos, más exigentes que los contemplados en el marco nacional e internacional, que supondrán una inversión cercana a los 550 millones de euros, como ha señalado su presidente y consejero delegado, Maurici Lucena.

Se compone de tres programas estratégicos: el de la neutralidad de carbono para alcanzar las cero emisiones netas en 2040, el de la aviación sostenible para acelerar la descarbonización de todos los agentes del sector, y el de la comunidad y la cadena de valor sostenible para mejorar la sostenibilidad del entorno.

Por otro lado, Lucena ha recordado el impacto del Covid-19 en el tráfico de pasajeros, con una caída del 72% en 2020 en España, hasta los 76 millones. Hasta el periodo 2024-2027, no se alcanzarán los niveles pre-pandemia.

Entre las medidas adoptadas, destacan el ajuste de la capacidad de las infraestructuras y servicios, la protección de la salud de los trabajadores y pasajeros, y el nuevo Plan de Recuperación Operativa, basado en las directrices de la Agencia Europea de Seguridad Aérea y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.

Además, Aena colabora con el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas para la realización de controles sanitarios en los aeropuertos, y ha instalado clínicas de pruebas diagnósticas en 15 de ellos.

Medidas económico-financieras

El gestor aeroportuario obtuvo en 2020 pérdidas por primera vez desde el año 2012, que ascienden a 127 millones de euros, frente a un beneficio récord en 2019 de 1.442 millones de euros. Entre las medidas económico-financieras que ha adoptado, destaca la implantación de un Plan de Ahorro de Costes, la obtención de préstamos para disponer de liquidez a corto y medio plazo, y la no distribución de dividendos.

Actualmente, dispone de caja y facilidades crediticias por importe de 2.254 millones. Además, las agencias han mantenido su calificación crediticia, aunque reflejando los riesgos en torno a la incertidumbre de la recuperación del tráfico.

Sobre la propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria para el periodo 2022-2026, DORA II, Lucena cree que se trata de una propuesta equilibrada, con unas previsiones de tráfico realistas y una inversión moderada. Desde el punto de vista de las tarifas, continúa en la senda de la estabilidad, pues 10 años después, se mantendrán en el mismo nivel.

En cuanto al actual DORA, se ha aprobado la solicitud de reequilibrio de sus condiciones iniciales ante los órganos supervisores competentes, como consecuencia de la pandemia.