Desde el mes de marzo, cuando se declaró oficialmente el Covid-19 como pandemia, Air France KLM Martinair Cargo ha realizado 6.000 vuelos de carga para mantener las cadenas de suministro vitales y ya llega a más de 100 destinos.

Su reto ahora será la distribución de las vacunas en las que está trabajando la farmacéutica Pfizer con su socio alemán BioNTech. En términos de volumen, será una operativa logística sin precedentes, pues tendrán que distribuirse 15.000 millones de vacunas por todo el mundo.

Esto, además, deberá hacerse manteniendo una temperatura muy baja, ya que muchas deben transportarse a -70ºC y otras a una temperatura constante de entre 2ºC y 8ºC. Las soluciones logísticas, por tanto, serán esenciales para garantizar la calidad del producto en la cadena de distribución.

Hace ya cuatro meses, la aerolínea creó un grupo de trabajo que incluye a todos los departamentos relevantes para trabajar en un plan de acción. De momento, se ha abierto un almacén de temperatura controlada en el centro de operaciones Schiphol Pharma, con 1.118 m³, y ya se está construyendo una cámara frigorífica adicional de 2.061 m³.

Además, está a punto de terminarse en el centro de Charles de Gaulle Pharma una zona de almacenamiento a temperatura controlada. Precisamente en ambos aeropuertos de Ámsterdam y París se han establecido dos grupos para preparar a fondo a los trabajadores para las próximas operaciones de transporte de vacunas.

Por otro lado, se han introducido soluciones híbridas y pasivas avanzadas para el transporte de la vacuna, que se añadirán a la gama de contenedores existentes.

El grupo ha establecido también asociaciones con transportistas, operadores, proveedores de contenedores, aeropuertos, cargadores, empresas farmacéuticas y autoridades sanitarias para conseguir resolver con éxito el desafío logístico que se presenta.