Airbus ha dado un paso más en la reducción de su huella de carbono con el vuelo inaugural de un super-transportador Beluga que utiliza Combustible Sostenible para la Aviación (SAF por sus siglas en inglés), desde su planta en Broughton, Reino Unido.

Esta instalación de Gales, que utiliza la flota de Beluga para el transporte de alas de avión hacia Toulouse, Hamburgo y Bremen, se convierte en la segunda del fabricante en utilizar SAF, después de que en Hamburgo lo introdujeran para actividades de carga a finales de 2019.

Este primer vuelo desde Broughton, parcialmente propulsado por SAF, marca un importante hito para Airbus, que se ha fijado el objetivo de descarbonizar sus operativas industriales.

Actualmente, está llevando a cabo una investigación para valorar el potencial de utilizar únicamente este combustible en sus vuelos comerciales, reduciendo el uso de combustibles fósiles en sus operaciones para contribuir a un futuro más sostenible de la aviación.

En este momento, la regulación permite un uso de hasta el 50% en estos vuelos, de modo que los aviones Beluga que operarán desde Gales utilizarán una mezcla con el 35% de combustibles no fósiles, que les permitirá reducir las emisiones de CO2 en más de 400 toneladas en los próximos tres meses.

En este caso, el SAF se produce a partir de materias primas sostenibles, como aceite de cocina, y es suministrado a Airbus en Broughton y Hamburgo por Air BP.