Tal y como había publicado cadenadesuministro.es, los camiones propulsados por gas o electricidad quedarán exentos de los peajes alemanes durante 2019 y 2020. Además, los conductores que adquieran un vehículo nuevo podrán beneficiarse de una ayuda de hasta 12.000 euros para los de GNL y hasta 8.000 euros para los de GNC.

Esto ha despertado un mayor interés en el sector por este tipo de unidades, según señalan desde Scania. La significativa reducción de las emisiones de CO2, en combinación con una conducción más eficiente, contribuirán a impulsar el cambio hacia soluciones de transporte sostenibles.

Los vehículos propulsados por gas no han tenido hasta ahora un gran impacto en el mercado alemán. Una de las razones es que el país aún carece del suficiente número de estaciones de recarga.

Hasta octubre de 2018, no había abierto en el país la primera estación de servicio permanente del país, instalada en Hamburgo. La segunda abrirá a finales de noviembre en Berlín, aunque además, existen otras tres instalaciones móviles en uso.

Existen planes para una rápida expansión de las estaciones de servicio, con el fin de llegar a tener unas 10 o 12 próximamente. Sin embargo, tardarán al menos ocho meses en estar construidas y en funcionamiento, mientras que la exención del peaje entrará en vigor en enero de 2019.

La normativa equipara los vehículos que operan con Gas Natural Comprimido o Gas Natural Licuado y los eléctricos. Para los camiones pesados Euro 6 de cinco ejes, la próxima subida de los peajes supondrá pasar de 13,5 céntimos por kilómetro a 18,7, algo que los propulsados por gas o electricidad podrán evitar.

Para un vehículo de larga distancia que realiza unos 100.000 kilómetros anuales en vías de peaje, el ahorro llegaría a los 18.700 euros al año si comienza a operar en enero de 2019.