El transporte marítimo de contenedores se enfrenta actualmente a grandes desafíos. El mercado está colapsado y los volúmenes de carga y las tasas de los fletes siguen descendiendo, mientras nuevos mega-portacontenedores continúan incorporándose a la flota de los principales operadores.

Así han resumido a grandes rasgos la situación del comercio marítimo actual los directivos de Maersk Line durante una conferencia en Noruega, en la que también han explicado que están haciendo en el seno de uno de los principales operadores marítimos de contenedores para paliar esta situación.

La caída en el precio de los fletes, muy volátil durante los últimos meses, viene motivado por una desaceleración en el crecimiento de la demanda de transporte en Asia y por un exceso en la capacidad ofertada del mercado, según han reconocido desde la naviera.

Se espera que la capacidad global de la flota de TEUs aumente un 8% en 2015 y más del 5% en 2016. En el último trimestre de 2015, la capacidad en el comercio entre Asia y Europa incrementará un 10% en términos interanuales. De este modo, la oferta crecerá más rápido que la demanda, ya que esta parece haberse establecido en un aumento del 3% anual.

Otro problema del mercado actual es que los clientes quieren mayor fiabilidad en las entregas y ser más sostenibles, «pero no están dispuestos a pagar por ello», afirman desde Maersk. Por tanto, las navieras se ven obligadas a competir en precios y reducen los costes para ser rentables, lo que da lugar a una reducción del nivel del servicio prestado.

¿Qué hacer?

Desde la caída de las tasas en 2011, Maersk ha venido empleando mega-portacontenedores de más de 18.000 TEUs entre Asia y Europa, implementando también la navegación lenta con un aumento de siete días en el tránsito, lo que le ha permitido mejorar su resultado económico al reducir los costos unitarios. De hecho, desde la naviera afirman que el desafío actual es que «sus competidores hacen lo mismo».

En la misma línea, la naviera también considera un acierto su alianza con MSC, que alcanza una cuota de mercado en la capacidad de mercado del 37%, ya que esta unión permite reducir los costes y ofrecer a los clientes una red más amplia.

Por otro lado, el operador danés ha aprendido que la eficiencia energética también reporta beneficios económicos. Desde 2007 han reducido el consumo de combustible, y con ello las emisiones de CO2, en un 39%. El objetivo para 2020 es reducir hasta el 60% las emisiones que emitía en el año 2007.