alibaba e-commerce

La multinacional está dispuesta a conectar con el público español.

A pesar de que el reinado de Amazon parecía indiscutible, el gigante chino Alibaba sigue decidido a arrebatarle el puesto, incluso en los países donde la multinacional estadounidense le lleva años de ventaja, como es el caso de España.

Su negocio está segregado en diferentes marcas. De ellas, en el mercado español la más conocida es AliExpress, un sitio web donde los vendedores chinos ofertan sus productos a nivel internacional.

Hasta hace poco, lo gestionaba desde el país asiático, lo que suponía una desventaja frente a sus competidores. Sin embargo, desde marzo de 2017 ha comenzado a formar un equipo en España, como recoge el diario El Español.

Del mismo modo, está tratando de acortar sus tiempos de entrega, ya que al tener la mayoría de los vendedores su sede en China, la espera del consumidor podía llegar a alargarse más de un mes. Actualmente, los plazos se han reducido hasta una o dos semanas, pero el grupo quiere seguir reduciendo sus tiempos, por lo que se ha aliado con Correos para la gestión de sus entregas.

También cuenta con el servicio La Plaza para la entrega de productos, principalmente artículos de moda, en un periodo de tres a cinco días, y su división logística Cainiao, que podría contar próximamente con otro almacén en España.

Menores precios

El grupo asiático se caracteriza por su política de precios bajos. Los clientes prefieren esperar más para recibir sus pedidos desde China si gracias a ello van a a tener que pagar menos. En este contexto, cabe preguntarse si la introducción de marcas españolas en este ‘marketplace‘ podría perjudicarles.

No obstante, la multinacional está dispuesta a conectar con el público del país y para ello, ha inaugurado una tienda temporal en Madrid en noviembre de 2017, una medida a la que no descartan volver a recurrir para eliminar en el consumidor español la sensación de que se trata de una empresa lejana.

Fuera de España, el grupo invertirá 2.880 millones de dólares (2.414 millones de euros) para adquirir un 36,16% de las acciones de Sun Art Retail, un operador de supermercados chino, introduciéndose así también en el segmento de la alimentación, por el que Amazon está apostando desde hace tiempo.