La desaparición en septiembre de 2020 del requisito de antigüedad máxima para acceder al mercado de transporte ha facilitado la entrada masiva de más de 4.200 nuevos transportistas al sector tanto en transporte ligero como pesado durante el último año y medio, según cifras ofrecidas por Fenadismer.

En concreto, la patronal afirma, aportando datos del Registro Oficial de Empresas de Transporte, que en dicho período 3.700 nuevos transportistas se han incorporado al sector del transporte ligero, así como casi 600 nuevos transportistas al transporte pesado.

Con estas incorporaciones, la flota total de transporte del país ha aumentado en torno a 15.000 vehículos, de los que más de 10.000 son vehículos pesados y 4.800, ligeros.

Esta situación aumenta de forma especial la oferta de transporte ligero y pesado, y, en consecuencia, podría presionar los precios a la baja, precisamente cuando se vive una época de aumento de costes, especialmente el de los combustibles.

Rechazo a la modificación del ROTT

Por este motivo, Fenadismer rechaza la nueva propuesta del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para modificar el ROTT para eliminar definitivamente el requisito de antigüedad de flota, toda vez que, a su juicio, «incide en una mayor desregulación del sector, ya que va en contra de los objetivos de mejora medioambiental que persiguen tanto las políticas e la Unión Europea como del propio Gobierno español».

Así mismo, la organización empresarial defiende que «la normativa reguladora del régimen de autorizaciones de transporte de mercancías debe contribuir a dicho objetivo ligando el acceso al sector al cumplimiento a los vehículos de transporte de requisitos medioambientales, no en la dirección contraria, permitiendo asimismo dar la flexibilidad necesaria a las empresas transportistas que ya operan en el sector para poder renovar o aumentar su flota en base a dichos requisitos».

La Ley de Cambio Climático aprobada recientemente por el Parlamento se compromete a cumplir una serie de objetivos medioambientales, entre ellos, reducir al menos un 23% las emisiones de gases de efecto invernadero. De igual modo,  a nivel de la Unión europea, en 2019 se aprobó un nuevo Reglamento sobre normas de comportamiento en materia de emisiones de CO2 para vehículos pesados, con el objetivo de reducir las emisiones de dióxido de carbono de los nuevos camiones un promedio del 15 % a partir de 2025 y del 30 % a partir de 2030, en comparación con los niveles de 2019.