En el marco de su estrategia logística, Amazon sigue buscando nuevas formas de colaboración con los operadores logísticos. Así, en agosto de 2019 empezó a ensayar un nuevo modelo logístico en Zaragoza y Murcia para valorar si sus estaciones de entrega pueden ser gestionadas por terceros sin que ello afecte a la calidad del servicio que ofrecen a sus clientes.

En este caso, Celéritas es el arrendatario y se ocupa de contratar al personal que trabaja en las instalaciones, donde se gestionan varias decenas de miles de envíos diarios. Los dos centros operan exclusivamente para la multinacional, que de este modo puede reducir sus gastos de capital y su riesgo de pasivo laboral, según explican en el diario Cinco Días.

Se trata de instalaciones de ‘cross-docking’, a medio camino entre los centros de distribución y el reparto de última milla, que tienen entre 2.000 y 3.000 m², a las que no sería necesario destinar recursos e inversiones internas con este modelo.

Los buenos resultados de este proyecto podrían llevar al gigante del e-commerce a extenderlo a otros puntos de España o incluso de otros países europeos. Esta diversificación en su estrategia no excluye la apertura de nuevos centros, pero permitirá a Amazon ganar capilaridad y contar rápidamente con nuevas instalaciones en ciudades de menor tamaño.