Para la CETM, la tranquilidad sigue siendo la nota predominante a lo largo de toda la mañana en el sector del transporte de mercancías por carretera, donde la intervención de los cuerpos de seguridad ha ido solucionando los escasos conflictos aislados que se han producido a lo largo de la mañana.

La patronal del transporte por carretera en un comunicado emitido al mediodía, añade que «podemos afirmar con rotundidad que se está prestando servicio de transportes», sin incidencias de ningún tipo, a todos los clientes cargadores que lo están solicitando.

Para los sindicatos, la situación no puede ser más distinta. Desde UGT se informa de un «seguimiento masivo de la huelga en el sector de los transportes» con pocos incidentes reseñables.

En las primeras horas de la madrugada, los efectos producidos en los accesos a los centros de abastecimiento, fundamentalmente a Mercabarna y Mercamadrid, donde los «piquetes informativos» han dificultado el acceso de vehículos pesados, lo que ha motivado una fuerte presencia policial para garantizar la libre circulación. En Mercazaragoza ha sido detenido a primera hora un delegado de Comisiones Obreras.

También los sindicatos hablan de que los puertos de interés general del Estado han parado en su totalidad, «aunque muchos de ellos, hasta un 70%,ya estaban inactivos poco después de iniciada la jornada». Por su parte desde Puertos del Estado OPPE, estiman en un 30% el seguimiento de la huelga en los puertos de su responsabilidad, lo que situaría el seguimiento de la huelga por debajo del de la anterior convocatoria de 2010.

Ha sido en el sector ferroviario donde la huelga ha tenido un seguimiento mayoritario. Renfe y Adif han informado de que el 91% de sus trabajadores han secundado el par, con la cancelación de más de 600 trenes, entre cercanías y medio y largo recorrido.

En el sector industrial, ha sido el metalúrgico el que ha registrado los paros más significativos y más en concreto las empresas de automoción como la de Volkswagen en Navarra o Mercedes en Vitoria, en las que el paro ha sido total, como consecuencia del apoyo a la convocatoria de huelga por parte de los sindicatos nacionalistas.

En cuanto a los servicios de transporte público en los accesos a las grandes ciudades, se han respetado mayoritariamente los servicios mínimos, y a parte de la aglomeración en horas punta debido a la menor disponibilidad de frecuencias, la asistencia al trabajo por parte de los que así lo han decidido se ha realizado en un ambiente de normalidad, con incidentes aislados y esporádicos.

Desde el gobierno, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en el balance de la jornada de huelga ha sostenido que la participación ha sido inferior a la huelga general del 29 de septiembre de 2010, según los «datos objetivos» que aporta el cálculo del consumo eléctrico.