ballast water

Anave llama a calificar el Mediterráneo y el sur de España «zona de igual riesgo» para simplificar el cumplimiento del Convenio al SSS.

Las administraciones de Singapur, Malasia, Indonesia, Dinamarca y Suecia están trabajando en diversas iniciativas para evitar que el Short Sea Shipping se vea afectado por el Convenio de Aguas de Lastre de la OMI, que entrará en vigor el 8 de septiembre de 2017.

Singapur y Malasia intentarán eximir de cumplir las disposiciones del convenio a los buques que naveguen por sus aguas, mientras que Indonesia quiere unirse a dicha estrategia.

Por su parte, Dinamarca y Suecia están trabajando en un enfoque similar para evitar que el Convenio afecte a aquellos buques que naveguen únicamente entre puertos de estos dos países.

En este contexto, la asociación Anave ha propuesto a la Administración española que se estudie la posibilidad de aplicar el concepto de «zona de igual riesgo», que solicitan los países citados, en las operaciones en el sur de España y Mediterráneo occidental a aquellos buques que operen exclusivamente en tráficos entre España, Marruecos, Argelia e Italia.

Zona de igual riesgo

El concepto «zona de igual riesgo» ya recibió el apoyo explícito del Comité de Protección del Medio Marino en su reunión de octubre de 2016 y, en la reunión de dicho Comité que se celebrará en julio, está previsto aprobar unas orientaciones detalladas sobre este concepto. 

Según explican desde la asociación de navieros, el mismo que no supone rebajar los niveles de exigencia de las evaluaciones de riesgo biológico previstas en el convenio, sino «llevarlas a cabo con un enfoque diferente».

En concreto, bajo este enfoque, se permitiría efectuar una evaluación del riesgo biológico global para el conjunto de una zona, incluyendo en la misma los puertos que sean más relevantes, en lugar de todas las combinaciones posibles de parejas de puertos A-B.

Uno de los objetivos de este enfoque es evitar penalizar al transporte marítimo de corta distancia (SSS) y el trasvase de mercancías de la mar a la carretera, lo que finalmente iría en contra del medio ambiente.