Mario Armero vicepresidente ejecutivo de ANFAC

Mario Armero vicepresidente ejecutivo de ANFAC

Los 75 millones de euros que el Gobierno ha destinado al Programa de Incentivos al Vehículo Eficiente (Pive) generarán un volumen de negocio de entre 1.0000 y 1.500  millones de euros en la economía española, según los cálculos de la Asociación Española de Fabricantes de Vehículos y Camiones (Anfac).

En declaraciones del vicepresidente de la patronal, Mario Armero, a Telemadrid, asegura que “estos 75 millones de euros se transforman entre 1.000 y 1.500 millones de euros que se mueven entre la adquisición de los vehículos en los concesionarios, que lo están pasando muy mal; se mueven también entre el negocio de las aseguradas que acompañan al vehículo; para los fabricantes de componentes de vehículos; entre las financieras, etc. Es decir, el automóvil es una industria que se diferencia de las demás por su transversalidad, e impacta en más de 10 sectores generando un efecto positivo inducido”.

Además, Armero destaca que especialmente se beneficia la recaudación pública, “porque el Estado va a recaudar a través de las ventas que se logren más del doble de lo que pone en el Pive, por los impuestos asociados al vehículo”.

Con este programa de incentivos, la administración concede 1.000 euros y los fabricantes otros 1.000 euros , que junto a los escuentos que ya están dando las marcas por la compra de sus vehículos, hace que “un coche de 28.000 euros puede terminar constando 22.000 euros”, opina Armero. Asimismo, señala que este ayudas son muy positivas para conseguir renovar el parque automovilístico con coches eficientes, porque el plan está definido para adquirir los modelos más sostenibles medioambientalmente.

Campa de coches en el puerto de Tarragona, preparados para la exportación.

Campa de coches en el puerto de Tarragona, preparados para la exportación.

Así, del Pive se beneficiarán muchos coches, “porque de los 3.000 modelos diferentes que ofrecen en estos momentos las marcas, el plan se puede aplicar a más de 1.800 modelos, es decir que se puede elegir entre vehículos de gasolina, diesel, eléctricos o híbridos”, indica el responsable de la patronal automovilística española.

Situación dramática del sector

Desde Anfac se reconoce que la situación del sector es “dramática”, al igual que pasa en otros muchos sectores y “estamos en niveles de ventas el año 93”. Antes de anunciarse el plan Pive la previsión de Anfac para este año era llegar a los 700.000 turismos vendidos, “lo cual es una cifra parecida a la de Marruecos”, señala Mario Armero.

Las exportaciones están un poco mejor, aunque también se están resintiendo porque mercados como Francia e Italia registran caídas fuertes. “Por eso nuestras fábricas que son globales están exportando a otros territorios, como Turquía y otros países emergentes”. 

La capacidad de producción de los fabricantes españoles es de tres millones de coches pero este año se finalizará produciendo sólo dos millones. Según Armero, «tiene que haber exportaciones pero también es necesario un mercado interior fuerte, por eso el plan Pive nos va a permitir un alivio ante la caída de ventas”.

Cuestionado por la presión que países emergentes pueden hacer sobre a la industria española del vehículo, el responsable de la patronal reconoce que “es una batalla global, entre compañías y entre las propias fabricas de las compañías por países para logra fabricar un determinado modelo”.

No obstante, cree que España está llevando bien esa “batalla” porque en los últimos cuatro meses se han anunciado nuevas inversiones del sector por valor de 800 millones de euros en los próximos años que garantiza estabilidad a las plantas españolas. “Hay futuro y recorrido. Además el sector del automóvil de forma global está en crecimiento porque el mundo necesita vehículos”, afirma.

En opinión de Armero, en la segunda mitad del año 2013 puede haber una cierta recuperación del sector «no muy fuerte, pero recuperación al menos«. Por ello, el responsable entiende que es fundamental sanear el sistema financiero para que el dinero llega a las pymes, autónomos, familias y empresarios.