Contaminación por gases de combustión.

El Plan PIMA Aire para vehículos comerciales logrará un ahorro energético de entre 10 y 15 millones de litros de combustible al año, con una reducción adicional del 70% de emisiones de NOx, un 94% de reducción de emisiones de partículas y entre un 10 y un 15% de emisiones de CO2. Son los datos que Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac  aportó durante su comparecencia en la Comisión para el Estudio del Cambio Climático del Congreso este pasado jueves 26 de septiembre.

En su opinión, los planes de renovación de vehículos son uno de los principales elementos para combatir el cambio climático y las reducciones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Armero recordó que los vehículos que se están dando de baja, en relación con este Plan, tienen una antigüedad media de 14 años y puso en valor que a principio de agosto se aprobó una modificación del Plan PIMA Aire que ha permitido incluir las flotas de turismos, ampliando los vehículos que se pueden acoger al mismo, “proporcionando una nueva alternativa a un sector muy castigado por la crisis como es el de pymes y autónomos”.

Por lo que respecta al Plan PIVE 2, el responsable de Anfac también alabó los efectos aportados al medio ambiente, y ya que ha contribuido a reducir 82 millones de litros de combustible al año, el equivalente a un ahorro energético de casi 115 millones de euros.

Armero destacó también que los fabricantes apuestan por una visión integral que aborde los desarrollos tecnológicos de la industria, pero también se debe aportar por la renovación del parque automovilístico, la gestión eficaz de las infraestructuras, el uso de combustibles alternativos y una correcta infraestructura de recarga, así como la concienciación social sobre una conducción más eficiente.

Cantabria, centro industrial y logístico del automóvil

En otro orden de cosas, en un encuentro celebrado este viernes en el Palacio de la Magdalena de Santander, tanto Anfac como la Autoridad Portuaria de Santander, han dejado patente la importancia de Cantabria como emplazamiento industrial de “primera magnitud para España y centro logístico de calidad”.

Cantabria, ha asegurado la patronal de fabricantes, “tiene una gran implantación industrial para el automóvil y es, además, un importante nódulo logístico donde el Puerto de Santander juega un papel clave”.

Cantabria dispone de dos factorías de fabricantes de vehículos, Mercedes‐Benz en Sámano, en la que fabrica chasis y Nissan en Los Corrales de Buelna, con una fábrica de fundición y mecanización de piezas y componentes para el sector de la automoción. Además, hay instaladas en la región cerca de 12 empresas de componentes y más de 25 pymes también de componentes, muchas de ellas agrupadas en el Clúster de Automoción de Cantabria (GIRA), que junto a una importante red comercial, completan una potente industria del motor. El sector automoción representa más del 25% del PIB cántabro.

Anfac entiende que uno de los aspectos clave para el desarrollo y atracción de nuevas inversiones es la logística. La logística, incide la patronal, «es un motor del crecimiento y un elemento clave para desarrollar la competitividad de nuestras fábricas y seguir atrayendo inversiones hacia España». Como dato, señala que la automoción española compra y vende a distancias medias de 1.500‐2.000 kilómetros, con una importante distribución capilar.