El transporte por carretera en Asturias, convoca huelga para el próximo 4 de junio.

Asturias devuelve desde 2013 a los transportistas el ‘céntimo sanitario’.

La competencia desleal y la falta de consenso en lo que respecta a las infraestructuras de Asturias son dos de los principales problemas a los que se enfrenta el sector del transporte por carretera en dicha Comunidad Autónoma.

Así lo ha asegurado el presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte (Asetra), Ovidio de La Roza, en la presentación de un informe sobre 2016, en el que pese a incrementar su facturación un 3,8% hasta los 740 millones de euros, se han registrado caídas en tráficos, empresas y rentabilidad.

De la Roza, que considera que el transporte por carretera encara un 2017 «muy complicado», ha explicado que los tráficos nacionales y los internacionales han crecido un 1,06% y un 2,68% respectivamente, mientras que los de Asturias presentan un descenso del 13,09% en nacionales y del 7,18% en los internacionales.

Por sectores, el industrial ha crecido un 4,5%, pero el resto han descendido. Las disminuciones más destacadas han sido las del sector de la energía y de la construcción, con un 4,5% y un 8,3% menos de movimiento respectivamente.

Además, el número de operadores en Asturias se sitúa en 2.692, lo que supone una reducción del 2,24%, mientras que las 6.786 autorizaciones concedidas implican una caída del 1,24%. A nivel nacional, sin embargo, se ha registrado un aumento del 0,76%, hasta las 315.353 autorizaciones.

En el caso de la matriculación, Asetra ha observado un aumento en Asturias del 10,44%, correspondiente a un total de 2.376 camiones y furgonetas, y 322 tractoras.

Caída de la rentabilidad

«Hay menos empresas y menos oferta», ha advertido el presidente de la patronal, que ha indicado que «el aumento de costes ha sido del 2,2%«. El precio medio del gasóleo A en Asturias se ha situado en 2016 en 1,036 euros por litro, lo que refleja un descenso del 8,64% con respecto al precio medio de 2015.

En este contexto, De la Roza ha alertado sobre la caída de la rentabilidad de un sector cuyas empresas más importantes apenas han alcanzado un 1% de beneficios, debido en gran parte a la competencia desleal de las empresas buzón, que sitúan su residencia en países como Rumanía y Polonia para tener costes más bajos, pero desarrollan su actividad en España.

También se ha referido a los «falsos autónomos«, que contribuyen a «envilecer el mercado y los precios«, perjudicando a los empresarios que cumplen con sus obligaciones legales.

Por otra parte, ha criticado la actitud de la clase política regional, que considera incapaz de alcanzar un consenso para exigir ante el Ministerio de Fomento el desarrollo de las infraestructuras asturianas.