El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana debería cambiar de nombre. Colocar en primer lugar la vivienda, después la movilidad, principalmente la urbana y, en último lugar, como es costumbre inveterada de nuestros políticos colocar bien al fondo al transporte, especialmente de mercancías, que precisamente ha sido el que ha reclamado hasta la saciedad que el Departamento llevara la palabra transporte sin que le haya servido de mucho.

Así lo demuestran unos presupuestos del Departamento, pero con poco transporte de mercancías, que traen un refuerzo de la inspección, que indican que llegarán nuevas normas para adaptar la normativa española a los aspectos del Paquete de Movilidad que entran en vigor el año que viene y que mantiene las ayudas al abandono para autónomos y a la formación.

Poco más, aparte de la promesa de 245 millones de euros en unas difusas ayudas para el impulso de la digitalización, sostenibilidad e innovación del transporte y el maná de los fondos europeos de recuperación que, a juicio de la ministra Sánchez, anticipa un «salto de gigante» en la movilidad sostenible.

Por otra parte, el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado también contempla una nueva prórroga para los módulos y parece que descarta por ahora la subida de los impuestos del gasóleo, a falta de una mayoría que permita aprobarlo y en un clima más favorable.

En esta línea, el último Consejo de Ministros también ha dado luz verde para incrementar el gasto para el desarrollo de la Plataforma Simple y para mejorar la información estadística que maneja el Observatorio del Transporte y la Logística.

Esta semana se está llevando a cabo una campaña de vigilancia centrada en los tiempos de conducción y descanso.

Además, la semana ha llegado con una nueva campaña semanal de vigilancia de camiones en las carreteras españolas centrada en tiempos de conducción y descanso, así como en el tacógrafo.

Al tiempo, los registros estadísticos parecen indicar que están cambiando las tornas en la evolución de la capacidad y los precios en el transporte europeo, toda vez que con la capacidad de la flota en retroceso se incrementan los precios en los servicios de transporte europeo, aunque con el coste del combustible también con fuerza al alza.

La escasez de conductores sigue dejándose notar y Castilla y León parece haberse puesto las pilas.

Si hace unos días impulsaba la obtención de permisos de conducir profesionales y del CAP con subvenciones, ahora quiere facilitar la incorporación de mujeres al transporte.

Castilla  y León está poniendo en marcha múltiples medidas para atraer a conductores.

Mentras un nuevo cuello de botella en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, posiblemente provocado por la escasez de chips, podría estaría detrás de los retrasos en la gestión de tarjetas de tacógrafo que se detecta en algunas comunidades autónomas.

De igual modo, la falta de avances en la regulación de las labores de carga y descarga por los conductores da cuenta, a juicio de los transportistas autónomos, de las pocas ganas (o interés) que tiene la Administración para entrar a fondo en un tema complejo y con un profundo impacto económico.

Finalmente, las estadísticas oficiales indican que en septiembre parece que se ha acelerado la bajada del paro en la logística y el transporte, aunque con incrementos puntuales en transporte marítimo y las actividades postales.