Los peajes siguen marcando la actualidad del transporte en la semana en que, además, se supo que las normas para castigar la morosidad tardarán más de lo inicialmente previsto, dado que el Senado ha decidido hasta septiembre el plazo para presentar enmiendas a la ley de morosidad en el transporte, con lo que se ha esfumado toda posibilidad de un trámite rápido.

Incluos el debate ha subido de  tono, al conocerse que el Gobierno no respondía a una petición de la Comisión al incluir el proyecto en el plan de recuperación, sino que ha sido una iniciativa del Ejecutivo, algo que ha enervado a gran parte del sector.

En concreto, CETM ha acusado a Ábalos de no decir la verdad sobre los peajes en autovías y su secretario general, José María Quijano, ha escrito un duro artículo de opinión.

Precisamente en este mismo sentido, el tráfico de camiones por las vías españolas de peaje ha recuperado terreno en marzo, tras un comienzo de año flojo.

En este sentido, los peajes supondrán un aumento de costes, algo que preocupa ya a muchas asociaciones provinciales, como ha quedado demostrado en las asambleas que han celebrado los transportistas guipuzcoanos y vizcaínos.

Precisamente uno de los costes que más está creciendo en los últimos meses es el de los combustibles, que siguen en máximos. A este respecto, Fenadismer calcula que los sobreprecios en el diésel han supuesto más de 15.000 euros por camión.

Sin embargo, los costes laborales en la logística y el transporte sigue, a la baja al comienzo de 2021 en todos los segmentos de actividad, salvo el postal y de correo, que es el único en que ha crecido.

En este contexto, según la IRU, la falta de liquidez acecha a las empresas de transporte en un entorno de incertidumbre y crisis económica, en el que augura que un gran número de compañías se quedará por el camino al no poder aguantar la situación.

Mientras, el transporte terrestre del puerto de Castellón sigue en pie de guerra por los retrasos que sufre en las terminales a la hora de gestionar la recepción y descarga de contenedores.

Por otro lado, parece que Transportes descarta prohibir que los conductores se ocupen de la carga y descarga, pese a que esta actividad constituye un inconveniente más para atraer profesionales a una profesión desprestigiada y maltratada.

En el ámbito empresarial, Cisternas Amarillo ha dado el salto al transporte de graneles alimentarios con el Reino Unido al aliarse con la británica Abbey para establecer flujos bilaterales de transporte de graneles alimentarios.

Además, Cesáreo Martín Sanz, histórica empresa madrileña, ha solicitado el concurso voluntario y un juzgado de Madrid ya ha designado una administradora concursal.

Así mismo, el Consejo de Ministros de esta semana ha hecho oficial la transferencia de las competencias de transporte al País Vasco es una realidad, aunque quedan pendientes de concretar los convenios forales, así como su publicación oficial.

Al tiempo, en Madrid, el transporte podrá acceder a las ayudas por reducción de la actividad a causa de la pandemia, aunque persisten las diferencias entre comunidades autónomas.