La última semana de noviembre tiene, para el sector logístico, la intensidad propia de una cita consolidada para el consumo en el país como es el ‘Black Friday’, que se ha convertido en un auténtico pistoletazo de salida para las compras navideñas.

Si algo marca el pico estacional de fin de año de los dos últimos ejercicios es la incertidumbre. El año pasado, la situación convulsa se debía a las medidas de aislamiento contra la pandemia y este tiene su razón de ser en la crisis de suministro y el impacto que podría tener la inflación sobre la demanda.

Esta incertidumbre se refleja en las previsiones para el ‘Black Friday’. Si unos informes señalan que los españoles aumentarán un 25% su gasto en compras durante el evento, otros indican que se producirán más compras de comercio electrónico, pero no más gasto.

En todo caso, parece confirmarse la vuelta de las compras en establecimientos, con más del 40% de los españoles combinará las compras on-line y físicas esta Navidad, aunque, a la par, también con crecimientos en el canal on-line.

Un año más, el pico estacional de fin de año se desarrolla en un escenario de incertidumbre para la gestión logística.

La cara oscura de esta cita parece estar en las pérdidas, ya que se estiman más de 500 millones en productos dañados durante el ‘Black Friday’ y el ‘Cyber Monday’.

De igual modo, otra constante son las quejas sindicales sobre las condiciones de trabajo en el comercio electrónico.

Dentro del ámbito de la distribución urbana, estos últimos días, el Gobierno ha dado a conocer unas directrices para la creación de Zonas de Bajas Emisiones que entran en detalle en la distribución urbana de mercancías, especialmente en los tipos de vehículos a usar y la colaboración público-privada.

Por lo que respecta a movimientos empresariales, en los últimos días Iberia y Maresa Logística han cerrado un acuerdo con el fondo de capital riesgo Talde para venderle Cacesa por 50 millones de euros.

El centro peninsular sigue siendo uno de los focos de mayor actividad para proyectos de inmuebles logísticos.

En el terreno de la inmologística, la semana ha vuelto a dar mucho de sí. Por un lado, Goodman ha iniciado la construcción de la nueva plataforma de GLS en Madrid, sobre más de 33.000 m² de superficie para unificar la operativa que la compañía distribuye actualmente entre sus cuatro centros de Coslada y San Fernando de Henares.

Por otro lado, Newdock ha comenzado la comercialización de dos nuevos proyectos logísticos en Illescas, con con 93.000 m² y 128.000 m² de superficie, respectivamente en cada caso.

Así mismo, Eldisser ha comprado suelo para construir una plataforma logística en el Parque Industrial de Villalonquéjar de Burgos con la que reforzar su distribución en el norte peninsular, mientras que Scalpers invertirá más de tres millones de euros para una nueva plataforma logística en Sevilla.

 

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