La publicación del informeLa generación de empleo en el transporte terrestre sostenible de mercancías” por parte del sindicato CC.OO. el pasado mes de noviembre y en el que se señala que la “apuesta por el ferrocarril en el transporte de mercancías podría generar más de 30.000 empleos (directos e indirectos) en el horizonte de 2020” está empezado a recibir las primeras críticas del sector de la carretera.

Así, desde la Asociación de Transporte Internacional por Carretera (Astic) se denuncia que para generar estos empleos en el sector ferroviario el sindicato propone “penalizar al transporte por carretera estableciendo una tasa por uso de infraestructura e impuestos verdes por el CO2” que emite el camión.

Para Astic, lo primero que llama la atención es que “para hablar del empleo en el transporte terrestre de mercancías solamente se fijen en el transporte ferroviario, que emplea de forma directa, según el mismo informe, a 8.659 personas y no el transporte por carretera, que según la EPA lo hace con 510.000 personas”.

La asociación considera que si CCOO propone incrementar la ocupación en el transporte ferroviario a base de transferir mercancías de la carretera debe ser claro y  decir claramente que “lo que quiere es reducir la ocupación en el transporte por carretera”.

Y para justificar su postura, Astic recurre a los datos del propio informe del sindicato donde se detalla que el transporte de mercancías por ferrocarril produce 10.653 millones de toneladas-kilómetro y da empleo directo a 8.659 personas. Por lo tanto, asegura Astic, “cada empleado produce 0,9 millones de toneladas-kilómetro”.

Mientras, el transporte por carretera produce 242.978 millones de toneladas-kilómetro, pero ocupa, según la EPA, a 510.000 personas. Por lo tanto, según los cálculos de la patronal de la carretera cada empleado del transporte por carretera produce 0,55 millones de toneladas-kilómetro. “Es decir, el transporte ferroviario es menos intensivo en mano de obra que el que se realiza por carretera, por lo que en términos de empleo transferir toneladas-kilómetro de la carretera al ferrocarril implica perder en la carretera un 67% de más de los empleados que gana el ferrocarril”.

Por lo tanto, en opinión de Astic si el informe propone crear 30.000 empleos en el transporte ferroviariodebe ser consecuente y reconocer que sacrificará a cambio más de 50.000 empleos en el transporte por carretera”.

Para Astic, desde el punto de vista de la situación del empleo y la lucha contra el paro, la propuesta del informe hubiera debido ser la contraria y “penalizar con impuestos al transporte ferroviario para transferir mercancías a la carretera” porque en base a los cálculos de la patronal por tres puestos de trabajo que se pierdan en el ferrocarril se crearán cinco en el transporte por carretera.