AP-68 a su paso por Guipúzcoa.

La Diputación de Guipúzcoa, tal y como ya informó cadenadesuministro.es, está valorando la posibilidad de implantar un nuevo programa de financiación de carreteras en octubre de 2014 con el que recaudaría 38 millones de euros. Así, se está elaborando un borrador para implantar un nuevo sistema de tarificación en las vías N-I, A-15, GI-632 y N-121, hasta ahora gratuitas, para hacer frente así al coste del mantenimiento de las vías guipuzcoanas.

El peaje será gratuito para todos los conductores guipuzcoanos y contemplará un trato de favor para el resto de conductores vascos y navarros, por ser estos “usuarios habituales” de estas vías.

Frente a este planteamiento de caracter «localista», la Asociación del Transporte Internacional por Carretera, Astic, critica esta medida por tratarse de una discriminación injusta puesto que ligados al sector del transporte hay numerosos impuestos, directos e indirectos, que se están utilizando para financiar proyectos ajenos al sector del transporte antes que mantener y ampliar la red de carreteras.

En este sentido, recrimina que si la recaudación se reinvirtiera en el sector, los déficits en las vias de Guipúzcoa no existirían o serían inferiores y no habría que “repagar” por utilizar dichas infraestructuras «que ya se han pagado previamente vía impuestos«.  

Asimismo, Astic advierte que la imposición de peajes contribuiría además a una mayor fragmentación del mercado, perjudicando la salida de mercancías hacia Europa, en una de las dos vías de paso de mercancías por carretera con las que cuenta España.

La asociación también tacha de discriminatorio el hecho de cobrar peajes exclusivamente en una provincia, una acción contraria a la directiva europea sobre la Euroviñeta y obstaculiza fuertemente la actividad del transporte. Finalmente, solicita que se reconsidere dicho peaje que afecta a un sector demasiado débil al que afrontar nuevos “tarifazos” puede suponer nuevos cierres de empresas.