La sucesión de convocatorias y desconvocatorias de huelga ocurridas en España en las últimas semanas en el sector de transporte por carretera ha motivado a la Asociación de Empresas de Transporte Internacional por Carretera (Astic) a solicitar un esfuerzo conjunto a empresas, asociaciones y Administración que permita avanzar en la exploración de un único convenio laboral con alcance nacional.

De esta forma, Astic se alinea con la idea expresada ya por la patronal CETM, cuyo presidente Marcos Montero, como informó cadenadesuministro.es, ha expresado la necesidad imperiosa de lograr un convenio general para el sector de ámbito nacional y que profundice más en temas concretos que el II Acuerdo General del sector transporte por carretera.

Astic destaca la dificultad que supone alcanzar acuerdos en el sector del transporte español de mercancías por carretera debido a la existencia de docenas de convenios colectivos distintos, entre los que existen claras diferencias salariales, de horarios, de complementos, de derechos y hasta de categorías profesionales.

Huelgas marginales pero que causan incertidumbres

La asociación advierte que se está estableciendo un calendario de huelgas en función de las negociaciones de cada uno de los convenios provincialesque está causando incertidumbre tanto a la población como a los transportistas de otros países”. A pesar de ello, reconoce que la incidencia de estos paros en el conjunto del transporte está siendo “marginal” con un escaso seguimiento por parte de los trabajadores.

La patronal hace un llamamiento a la responsabilidad de los agentes negociadores para que aúnen sus esfuerzos en conseguir un convenio marco nacional que beneficie a todas las partes y pide que cesen estas convocatorias “que casi no están teniendo incidencia en este sector y que solo generan incertidumbre”, destaca.

Hasta ahora, insiste Astic, el sistema de relaciones laborales en el transporte está basado en una constelación de heterogéneos convenios provinciales que provocan “distorsiones” en la competencia entre las distintas empresas, deslocalizaciones en perjuicio de los trabajadores, dificultades de gestión en las empresas establecidas en varias provincias y una concatenación desordenada de convocatorias de huelgas sectoriales.

Ramón Valdivia, director general de ASTIC, cree que “debemos ser coherentes en nuestras actuaciones, de forma que si exigimos a la Administración que elimine la fragmentación de mercado que provoca con sus regulaciones locales y autonómicas, lo lógico sería avanzar en la exploración de un posible acuerdo de alcance nacional entre sindicatos y empresas”.