El jueves 3 de diciembre atracó por primera vez en el puerto de Tarragona un buque propulsado por Gas Natural Licuado, una de las opciones más fiables a medio y largo plazo para la mejora de la calidad del aire en los puertos.

Se trata del Siem Aristotle, un car-carrier que navega bajo la bandera de Liberia y atracó en el Muelle de Cantabria, para partir desde allí el viernes 4.

En total, ha descargado 2.517 vehículos de Hyundai y Kia procedentes de Corea en la terminal de Bergé Gefco, que posteriormente se distribuirán por la península ibérica.

En consonancia con otras instalaciones europeas, el puerto promueve el uso del GNL, para lo que aplica una bonificación del 50% en el atraque de los buques que utilizan este combustible sostenible.

La iniciativa forma parte de su Plan de Sostenibilidad Agenda 2030, que recoge 23 objetivos y 82 acciones centradas en la sostenibilidad ambiental, el crecimiento sostenible y el compromiso social.