Las mafias de diferentes zonas del mundo estarían utilizando servicios de entrega de comida a domicilio para transportar drogas y otros productos ilegales, aprovechando las medidas de confinamiento de la población decretadas por los diferentes gobiernos con motivo de la pandemia de coronavirus.

En concreto, Interpol ha recibido informes de la policía de España, Irlanda, Malasia y el Reino Unido en los que se identifican a repartidores de envíos, transportando drogas como cocaína, marihuana, ketamina y éxtasis.

En España, a principios de abril, la Policía Nacional identificó y detuvo a siete personas portando uniformes de conductores de reparto de comida en Alicante y Valencia, que fueron capturados entregando cocaína y marihuana en bicicleta, motocicleta y coche, que portaban ocultas dentro de un falso fondo de mochilas de entrega a domicilio.

La Policía Nacional estima que las medidas de confinamiento a nivel nacional han aumentado drásticamente la demanda de servicios de entrega de comida a domicilio y los repartidores de entregas son una imagen común en calles que de otra manera estarían desiertas.

En este sentido, a juicio de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, «los repartidores pueden ser cómplices, o involuntariamente ser participes en el trafico de drogas«.

En algunos casos, los sospechosos se disfrazaban de repartidores a domicilio, mientras que, otras veces, auténticos repartidores de comida a domicilio participaban voluntariamente en la entrega de drogas actuando al servicio de organizaciones criminales, obteniendo un beneficio económico.

De igual manera, auténticos repartidores a domicilio también han sido utilizados como involuntarias mulas de drogas.