El servicio que proporcionan las líneas marítimas de contenedores se ha visto deteriorado desde el año 2016. Así lo aseguran los exportadores, importadores y transitarios que han respondido a la encuesta anual de satisfacción elaborada por la consultora Drewry junto al Consejo Europeo de Cargadores, ESC.

En concreto, han valorado con un 3,2 de media sobre 5 estas operaciones, aunque el nivel varía dependiendo de la actividad por la que se pregunta. Así, en todo lo referente a la documentación, se les puntúa con un 3,4, pero la calidad del servicio al cliente obtiene un 2,9 y los tiempos de tránsito y la fiabilidad sobre las reservas y la carga embarcada se sitúan entre 2,9 y 3.

Todos los servicios han recibido notas más bien pobres o muy justas por parte de los clientes, lo que en ESC consideran muy decepcionante teniendo en cuenta la gran reorganización que han llevado a cabo las navieras con las nuevas alianzas.

Recargos por el coste del combustible

Sin embargo, siguen sin cumplir las expectativas de unos cargadores que tampoco han visto con muy buenos ojos la aplicación de recargos de emergencia para cubrir los costes derivados del aumento del precio del combustible, si bien esta crisis no se había producido aún en el momento de realizar la encuesta.

De hecho, es probable que de entrevistarles ahora, los datos fueran todavía peores. El Consejo Europeo de Cargadores ha instado a las navieras a adaptarse a las necesidades de sus clientes, como ya ha ocurrido en el sector ferroviario, en lugar de recurrir a nuevos recargos.

Los cargadores y transitarios exigen un mayor equilibrio entre la calidad del servicio y el precio, pero la encuesta muestra que los operadores están recortando servicios y dando menos elección a los cargadores. Lo que han hecho algunos clientes es evitar los contratos directos con las navieras y negociar con intermediarios.