Las obras de la Variante de Camarillas en la línea ferroviaria Chinchilla-Murcia-Cartagena, entre las provincias de Albacete y Murcia, avanzan a buen ritmo para convertirse en el estímulo que potencie la actividad económica entre el puerto de Cartagena y Madrid.

Las obras permitirán acortar la distancia entre ambos puntos en 17 kilómetros, aumentar la velocidad a la que los trenes podrán circular en el recorrido y transportar cargas de hasta 22,5 toneladas por eje, lo que es compatible con las exigencias técnicas del Corredor Mediterráneo.

Por otro lado, la ampliación de las estaciones de Cieza y Agramón posibilitarán que estas puedan resultar operativas para trenes de hasta 750 m de longitud.

Según han señalado desde la Administración después de que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, haya supervisado las obras de la infraestructura este martes 11 de julio, el montaje de vía iniciado en el verano de 2016, nueve meses después de que se firmase el acuerdo para desbloquear la Variante, se encuentra próximo a su finalización en todo el tramo.

Además, las instalaciones de seguridad y comunicaciones, segunda fase del proyecto, se encuentran en fase de licitación.

Con financiación del puerto de Cartagena

Conviene recordar que en diciembre de 2015, Adif, el Ministerio de Fomento, el gobierno regional y la Autoridad Portuaria de Cartagena firmaron un convenio para desbloquar la variante de Camarillas en la línea ferroviaria Chinchilla-Murcia-Cartagena, trazado natural de conexión con Madrid. La Autoridad Portuaria se comprometió entonces a financiar las obras, que llevaban paradas desde 2010, con un presupuesto de 36 millones de euros.

La variante de Camarillas, cuando entre en servicio, supondrá un estímulo de la actividad económica desde el puerto de Cartagena hasta Madrid, permitiendo acortar la distancia entre ambos puntos en 17 kilómetros, aumentar la velocidad a la que los trenes podrán circular en el recorrido y transportar cargas de hasta 22,5 toneladas por eje.