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El acuerdo acabará con la incertidumbre que se ha generado entre los consumidores.

El Gobierno de España y el de Islas Baleares han alcanzado un acuerdo para la suspensión del calendario previsto por la Ley de cambio climático y transición energética regional, con la que se pretende prohibir la circulación de vehículos diésel a partir de 2025.

La administración autonómica se ha comprometido a suspender la disposición adicional tercera, que incluye la limitación del diésel, mientras permanece a la espera de la aprobación de la Ley nacional de Cambio Climático, que deberá tener en consideración las singularidades propias de los territorios insulares.

Dicha disposición establece que a partir del 1 de enero de 2025, queda prohibida la circulación de motocicletas y turismos que utilicen diésel, y a partir del 1 de enero de 2035, la de motocicletas, turismos, furgones y furgonetas que no sean libres de emisiones.

El acuerdo alcanzado da por resueltas las divergencias surgidas entre la Administración Central y la autonómica a raíz de la aprobación de la Ley balear de cambio climático. Las cuestiones en materia de tráfico y circulación de vehículos, así como las bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica, son una competencia exclusiva del Estado.

Esto supone que cualquier limitación a la circulación por el territorio nacional o de una Comunidad Autónoma no es competencia autonómica. No obstante, el Govern mantiene su pretensión de prohibir la circulación de vehículos diésel de nueva matriculación en el año 2025, siempre que no interfiera con la futura normativa nacional.

La senda europea

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, ha recibido positivamente este acuerdo, que acabará con la incertidumbre que se ha generado entre los consumidores por «esta prohibición taxativa» en las Islas y que está afectando negativamente a las ventas.

Los fabricantes mantienen que «es importante superar los prohibicionismos y optar por la senda europea, que se basa en la progresiva reducción de los límites máximos de emisiones de CO2 y contaminantes«. De hecho, más allá de las restricciones urbanas, no existe en Europa ninguna prohibición nacional o regional a la circulación de los vehículos nuevos.

Desde Anfac, han querido hacer hincapié en que los vehículos de combustión que se venden ahora cumplen con las normativas de medición de emisiones más exigentes del mundo. Además, sostienen que el reto del cambio climático y de la mejora de la calidad del aire «necesita de una cohesión territorial y de una regulación adecuada«.