Hace unos meses, Mercadona abrió una brecha en el mercado de la gran distribución con un servicio que se colocaba a medio camino entre la venta al por menor y el segmento de comida rápida: su línea de comida preparada.

Este movimiento supuso en su momento, tanto un golpe para las cadenas de comida rápida, que se encontraron de manera inesperada con un duro competidor, como para otras empresas de gran distribución, que vieron cómo una de las empresas líderes del sector rompía el mercado y se hacía con una valiosa ventaja competitiva, en un servicio en franco crecimiento por los cambios que se están produciendo a pasos agigantados en los modelos de consumo.

Sin embargo, poco tiempo después, los competidores de Mercadona han reaccionado con presteza y Lidl, en concreto, ha decidido poner en marcha un servicio similar con platos preparados, tanto fríos como calientes, que ya está disponible en cuatro centros de la cadena alemana en la Comunidad de Madrid y que la germana espera ir ampliando de manera paulatina a otros establecimientos de todo el país.

Desde estas iniciativas solo hay un pasoen la cadena logística para arrancar en el reparto a domicilio, algo verdaderamente factible, dado el empuje que tanto Mercadona como Lidl están impulsando en el segmento de alimentación del canal on-line, y la pujanza de las plataformas digitales en este ámbito.