Tras poner en marcha su servicio Flex en 2015, inicialmente en los Estados Unidos, y posteriormente en otros países como España, Amazon ha conseguido consolidar una apuesta por entregas realizadas por particulares.

El éxito de la iniciativa ha sido tal en los Estados Unidos, que el servicio se ha convertido en una importante fuente de ingresos para muchos de los que participan en sus envíos, gestionados a través de una aplicación móvil a la que acceden para seleccionar servicios que puedan realizar en su rango de acción.

En este sentido, parece que la competencia en ciertos momentos es tal que algunos de estos repartidores informales utilizan programas informáticos o ‘bots’ para seleccionar aquellos servicios que más les convenga, en función, ya sea del trayecto, o del precio de cada entrega, pese a que esta práctica podría vulnerar los principios diseñados por la compañía para este servicio, ya que, como indica la propia compañía, «el uso de herramientas externas para aceptar bloques genera una ventaja injusta, va en contra de nuestras políticas y puede resultar en la salida del programa Amazon Flex». 

Parece ser que hay diversos programas, descargables a las páginas oficiales de Google Play, para realizar la función de búsqueda de envíos y adaptarlas al perfil de cada repartidor, de tal modo que algunos utilizan varios ‘bots’ para garantizarse servicios encadenados.

De igual modo, según informan televisiones estadounidenses, que en el propio marketplace de Amazon existen dispositivos que simulan el acto de pulsar la pantalla de la aplicación del e-tailer para seleccionar los servicios cuando estén disponibles.