Crece de nuevo la incidencia de la pandemia al albur de la tercera oleada de la enfermedad y cada país europeo va por su lado para hacer la que puede con el fin de intentar contener el avance de los contagios dentro de sus fronteras, como si estas pudieran servir de algo para parar al patógeno que ya tienen dentro.

Sin embargo, todas estas medidas sí que tienen un efecto negativo sobre el transporte internacional de mercancías, al imponer múltiples condicionantes en forma de medidas sanitarias que varían en cada paso fronterizo

Al reciente caso de Alemania, que esta semana introducía nuevas medidas de control aplicables a todas las personas, incluidos los conductores profesionales, que entren en el país, se ha sumado ahora Bélgica.

Así pues, el país centroeuropeo ha establecido desde este 27 de enero la restricción para viajar a dicho país, permitiendo que solo se puedan realizar viajes esenciales desde y hacia territorio belga, entre los que se incluye el transporte de mercancías por carretera, para lo que se necesitará acreditarlo, debiendo llevar a bordo del vehículo una declaración responsable.

Esta obligación estará en vigor, en principio, hasta el próximo 1 de marzo. Todo apunta a que nuevos países podrian ir sumándose al carro a falta de medidas europeas eficaces.