Ante el impacto de la crisis sanitaria en las cadenas de suministro, el grupo Bergé inició de forma inmediata y urgente un plan de continuidad de negocio para toda la cadena logística.

Estas medidas afectaban tanto a servicios de valor añadido, como de shipping, operaciones portuarias, gestión aduanera y logística de vehículos.

Con este plan, la compañía se ha centrado en asegurar su operativa de una manera óptima y organizada, anticipándose así al retorno a la normalidad y al fin de las restricciones para las actividades no esenciales.

En este sentido, la compañía tiene habilitados todos sus equipos que dan soporte a los sectores implicados en cada una de las infraestructuras que forman parte de la cadena logística y ha podido mantener su actividad logística con aquellos buques que tienen solicitada escala.

De igual manera, también ha reforzado su plantilla dedicada a la consignación e interlocución para coordinar eficientemente los servicios que presta en los 26 puertos españoles a un amplio número de sectores empresariales.

Toda esta batería de medidas han estado orientadas a garantizar una dinámica eficiente de trabajo, así como a proteger la salud y seguridad de todos los empleados, colaboradores y clientes para mantener la actividad de la compañía, pese a la gravedad de la situación.