El primer Boeing 787-9 Dreamliner se incorporará a la flota de IAG Cargo este próximo mes de octubre.

El avión mide 5,5 metros más que su predecesor, el 787-9.

El nuevo modelo Dreamliner de Boeing, y también el de mayor longitud, el 787-10, ha realizado su primer vuelo de prueba. De esta forma, el fabricante ha puesto en marcha su programa piloto para el desarrollo de una flota de alta tecnología.

El avión, con un valor de 312,8 millones de dólares (295,1 millones de euros), pertenece a una familia de tres aeronaves fabricadas con fibra de carbono y su diseño está basado en el del 787-8, que se lanzó en 2011. Mide 5,5 metros más de largo que el 787-9 y puede albergar 330 pasajeros, 40 más que aquel modelo y 88 más que el 787-8.

El Boeing 787 ha sido tradicionalmente utilizado por las aerolíneas para las nuevas rutas entre ciudades pequeñas, que pueden resultar más ventajosas con este avión eficiente en el consumo de combustible.

Ha sido construido en las instalaciones del fabricante en North Charleston, en el estado estadounidense de Carolina del Sur, debido a su gran tamaño, aunque la mayoría de sus componentes se fabrican en Japón, China, Italia, Suecia, Francia y Gran Bretaña.

Actualmente, ya hay 149 pedidos de este modelo para nueve clientes, lo que constituye el 12% del total de pedidos del fabricante. No obstante, no se espera que las primeras unidades entren en servicio antes de 2018.

Su principal competidor es el Airbus A330neo, una revisión del A330 equipado con motores eficientes. Ambos están optimizados para vuelos cortos en comparación con otros aviones de tamaño medio, pero sus ventas han empezado a ralentizarse.