El buque Salamanca, propulsado por GNL, será el próximo en unirse a la flota de Brittany Ferries, tras la celebración el 6 de enero de la ceremonia de botadura en el astillero CMJL de Weihai, China.

Es el segundo de los tres buques de clase E-Flexer encargados por la naviera y se unirá al Galicia, que entró en servicio en diciembre, en la primavera de 2022. Posteriormente, en 2023, llegará el Santoña.

Las nuevas embarcaciones, más limpias, eficientes y cómodas, ayudarán a garantizar la continuidad de los servicios de pasajeros y de carga. Tanto el Salamanca como el Santoña estarán propulsados por GNL y servirán a las rutas de larga distancia que conectan el Reino Unido con España.

Ambos prometen una reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, son más ligeros, más silenciosos y tienen menos vibraciones.

Las instalaciones en las que será almacenado el GNL serán construidas por Repsol en España en los puertos de Santander y Bilbao, incluyendo un tanque de almacenamiento de 1.000 m³ para asegurar el suministro ininterrumpido.

El buque Salamanca, que contará con bandera francesa y pesará más de 42.000 toneladas, cuenta con 215 metros de eslora y puede albergar a 1.015 pasajeros y 2.714 metros de coches y camiones.

Está equipado con dos motores Wartsila 12V46DF que generan 13.740 kW cada uno. Asimismo, gracias a sus sistemas para la recuperación de energía, la producción de electricidad a bordo se realizará con bajas emisiones de CO2.

La combinación de un combustible como el GNL, un diseño eficiente y una mayor capacidad de carga tendrá como resultado una reducción significativa de la huella de carbono en los servicios de larga distancia de Brittany Ferries entre España y Reino Unido.