la CE busca implantar el Cielo Unico Europeo

La Comisión Europea ha invertido 600 millones de euros en una nueva investigación para poner fin a la congestión del espacio aéreo europeo. Con esta medida, se desea impedir una saturación de la capacidad ante la previsión de un aumento del número de vuelos del 50 % en los próximos 10 a 20 años.

El objetivo es desarrollar la tecnología necesaria para conseguir el Cielo Único Europeo, el ambicioso proyecto de reformar el espacio aéreo europeo, con el fin de duplicar la capacidad y reducir a la mitad los costes de la gestión del tráfico aéreo. 

“Una mayor congestión trae consigo el aumento del riesgo en materia de seguridad, así como retrasos y costes económicos reales”, ha asegurado el comisario europeo de Transportes Siim Kallas, quien ha matizado que esta financiación es la “llave” que permite movilizar la teconolocía necesaria para un espacio aéreo europeo más limpio y más eficiente.  

Las ineficiencias de la fragmentación del espacio aéreo europeo generan unos costes suplementarios de casi 5.000 millones de euros anuales para las compañías aéreas y sus usuarios. Añaden 42 kilómetros a la distancia de un vuelo medio, con lo que se obliga a las aeronaves a consumir más combustible, generar más emisiones, pagar derechos de uso más elevados y provocar mayores retrasos. Cabe destacar que los Estados Unidos controlan el mismo volumen de espacio aéreo, con más tráfico y unos costes de casi la mitad.

Esta investigación es fundamental para lograr el Cielo Único Europeo, el proyecto emblemático de creación de un espacio aéreo europeo único, triplicando la capacidad y reduciendo a la mitad los costes del tráfico aéreo. 

La nueva financiación se destinará a desarrollar los medios necesarios para que las compañías aéreas transiten por sus rutas preferidas (y más directas), gracias a las nuevas tecnologías de intercambio de datos entre la tierra y el aire. 

Asimismo, se buscará integrar los nuevos tipos de aeronaves, como los drones, en el sistema de gestión del tráfico aéreo; así como, optimizar la gestión del tráfico en tierra en particular, por ejemplo, mejorando la eficacia y la seguridad de las incursiones en pista y de las salidas de pista en todas las condiciones meteorológicas.